Cerca de 900 muestras de ADN para encontrar al hombre que violó, mató y quemó a una niña en 1996

Claudia Ruf, de 11 años, desapareció cuando paseaba el perro de un vecino. Ahora, los investigadores han pedido ayuda para acorralar al responsable

Claudia Ruf fue secuestrada mientras paseaba el perro de un vecino
Claudia Ruf fue secuestrada mientras paseaba el perro de un vecinoArchivo

Claudia Ruf tenía 111 años cuando desapareció en 1996. Estaba paseando al perro de un vecino cuando fue secuestrada en la localidad de Grevenbroich. El perro regresó solo a casa y la familia comenzó a temerse lo peor. Un gran dispositivo se puso en marcha y finalizó cuando el cuerpo sin vida de la pequeña apareció a 70 kilómetros de su casa. El informe forense determinó que había sido violada y estrangulada. Después, el cuerpo fue rociado con gasolina y quemado. La investigación se puso en marcha para localizar al o los responsables del terrible crimen. Carteles en autobuses y trenes, panfletos repartidos por la policía e, incluso, se ofreció una recompensa para el que ayudara a cazar al asesino. Pero nada. La única pista que tenían era una muestra de ADN localizada en el cadáver, informa el diario alemán "NOS".

Ahora, 23 años después, los investigadores se resisten a que el crimen quede impune, y ha decidido pedir una muestra de saliva a casi 900 hombres que en el momento del crimen tenían entre 14 y 70 años. Para ello, a principios de mes fueron puerta por puerta para repartir folletos que solicitaban su colaboración. La recogidas de muestras comenzaron el sábado. habilitaron varias escuelas durante el fin de semana para que los vecinos puedan acudir a aportar su muestra de ADN.

"Hay una posibilidades de que podamos aclarar el triste destino de mi hija", dijo el padre de Claudia en un mensaje de vídeo grabado para animar a sus vecinos a participar. "El autor ha podido esconderse durante demasiado tiempo".

La iniciativa de la Policía llega después de la aprobación de una ley que permite a los investigadores trabajar con el ADN para buscar el parentesco. Esto significa que si un pariente de sangre del asesino renuncia a hacerse la prueba también puede servir para llegar hasta el criminal. Los resultados de las pruebas no se conocerán hasta dentro de entre cuatro y ocho semanas.

"Podemos aumentar la presión sobre el autor", afirmó un portavoz de la policía. "Esto ha durado lo suficiente", agrega un hombre mientras le realizan un frotis de la mucosidad de las mejillas. "Estamos aquí para atrapar al hombre que lo hizo", añadió.

Un portavoz de la policía alemana recordó que gracias al análisis de ADN a principios de la semana pasada se logró detener a los autores del crimen de Nicky Verstappen, un niño holandés de 11 años desaparecido en 1998 en un campamento de verano. El cuerpo sin vida del menor fue encontrado un día después. "Ahora también queremos saber qué reacciones se producen al conocerse todo esto y propagarlo a una escala tan grande", afirmó. "Estamos siguiendo de cerca todos los comportamiento y movimientos que se producen en la localidad.