Patrimonio

La zawiya de Aznalcóllar, el monumento único que ha inspirado a Norman Foster

La arquitectura de la zawiya destaca por la cúpula de ladrillo construida mediante la técnica tradicional de bóveda tabicada

La zawiya de Aznalcóllar, el monumento único que ha inspirado a Norman Foster
La zawiya de Aznalcóllar, el monumento único que ha inspirado a Norman FosterAgencia EFE

Nadie sabe exactamente por qué, pero hace casi 1.000 años que el cementerio de Aznalcóllar (Sevilla) cuenta con una zawiya única, tanto que hasta el mítico arquitecto británico Norman Foster se ha inspirado en ella para levantar el primer aeropuerto de drones de Ruanda.

De eso presume en torno a este monumento el alcalde de la localidad, Juan José Fernández, que ha explicado a EFE que el Ayuntamiento quiere poner en valor este edificio como uno de los más singulares de la comarca, que se puede visitar nada más entrar en el cementerio del pueblo.

Sin saber exactamente cuando se levantó, se cree que su origen puede estar en torno al 1248, cuando la Sevilla musulmana se rindió a las tropas cristianas, y se creo con tal mimo que ha llegado hasta la actualidad, tras dedicarse a distintos usos, ya que desde el siglo XVIII es la capilla del cementerio de San Sebastián.

Integrado en la vida del pueblo

Durante siglos, este pequeño edificio de origen andalusí permanecí casi en silencio, integrado en la vida cotidiana del municipio y conocido principalmente por los vecinos, con una bóveda tabicada de origen mudéjar que lo hace único. Ahora el Ayuntamiento quiere poner en valor este elemento único del patrimonio local y darlo a conocer más allá de las fronteras del municipio.

Según el alcalde, zawiyas como esta estaban vinculadas a la tradición espiritual sufí, pensadas como “espacios de recogimiento, enseñanza y oración”, con usos diversos, ya que podían ser sitios donde los maestros espirituales compartían conocimiento con sus discípulos o incluso lugares de pernocta para acoger a los viajeros.

Su ubicación en una colina en torno a la que ha crecido el cementerio del pueblo sugiere que el pueblo original vivía en torno a este edificio, que, por causas que se desconocen, no desapareció cuando se produjo la conquista cristiana en 1492.

Desde entonces, “pasó a formar parte de la vida religiosa de la localidad y con el tiempo quedó incorporado al cementerio municipal, donde hoy sigue formando parte del conjunto patrimonial”, precisamente en un cementerio que, por su diseño y ubicación, está considerado uno de los diez más bonitos de la geografía española.

Un tipo de cúpula que se sigue usando

La arquitectura de la zawiya destaca por la cúpula de ladrillo construida mediante la técnica tradicional de bóveda tabicada, una solución estructural desarrollada por los alarifes andalusíes y posteriormente perfeccionada en la arquitectura mudéjar.

Se trata de una técnica que combina resistencia, ligereza y elegancia constructiva, y que confirma el alto nivel que mostraban los expertos en construcciones de la época, hasta el punto de servir para que Norman Foster lo aplicase para el aeropuerto de drones de Ruanda, con estructurales similares a las usadas en estas bóvedas históricas para desarrollar soluciones arquitectónicas eficientes y sostenibles e incluso ahorrar materiales.

Los expertos que la han estudiado creen que una parte de la zawiya original se pudo perder en algún momento de la historia, y que su origen pudo estar en que fuese la tumba de una persona de clase alta, que dispuso incluso de un acceso a la cúpula desde donde se divisase el paisaje de sus tierras.

Tal es su capacidad de supervivencia, que a partir de 1492 tuvo a su lado la nueva iglesia de Aznalcóllar, que se derribó cuando se construyó la actual en 1783, pero la zawiya siguió en pie, y ese parece que va a seguir siendo su destino para generaciones futuras.

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