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Perros

Cómo saber si tu perro siente dolor: veterinarios revelan las 17 señales que indican si tu fiel compañero se ha lastimado

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Utrecht evaluó a 647 participantes —530 dueños de perros y 117 personas sin perro— y concluyó que solo la mitad reconoce señales clave

Enfermedades raras en perros Dreamstime

Un nuevo estudio de la Universidad de Utrecht ha revelado que muchos propietarios no identifican señales sutiles de dolor en sus perros. La investigación, publicada en la revista PLOS One, muestra que incluso comportamientos que parecen “graciosos” o “normales”, como lamer el aire o bostezar repetidamente, pueden ser signos de malestar físico.

El estudio evaluó a 647 participantes —530 dueños de perros y 117 personas sin perro— y concluyó que solo la mitad reconoce señales clave como la inquietud nocturna, la adhesión excesiva al dueño o que el animal deje de dormir acurrucado. Estas conductas, que muchos interpretan como cariño o nerviosismo, pueden ser en realidad indicadores de dolor. Los investigadores señalan que estas señales también pueden anticipar reacciones agresivas.

Los participantes identificaron con mayor facilidad los signos relacionados con el movimiento, como la cojera o la elevación vacilante de una pata, así como cambios de personalidad o la reducción del juego. Sin embargo, comportamientos como lamerse la nariz, bostezar u oler el aire fueron considerados por muchos como señales normales o de estrés, no como posibles indicadores de dolor.

Uno de los hallazgos más llamativos es que los dueños no reconocen mejor estas señales que quienes no conviven con perros. De hecho, los no propietarios identificaron con mayor frecuencia que girar la cabeza o quedarse paralizado podían ser signos de dolor. Los investigadores sugieren que los dueños tienden a interpretar estos gestos como miedo o estrés, lo que puede retrasar la atención veterinaria.

Por qué es importante reconocer estas señales

Los expertos advierten que ignorar estos signos puede agravar el sufrimiento del animal y aumentar el riesgo de comportamientos agresivos. Un perro que siente dolor puede reaccionar con gruñidos o mordiscos ante situaciones que normalmente toleraría, lo que incrementa el riesgo en el entorno cotidiano.

La autora principal del estudio, Ineke R. van Herwijnen, insiste en que los dueños deben considerar el dolor como una posible causa de cualquier cambio de conducta: “A menudo atribuimos el comportamiento del perro al aburrimiento o la desobediencia, cuando en realidad puede estar sufriendo.”

El estudio recoge 17 señales clave, desde las más evidentes hasta las más sutiles:

  • Cambios de personalidad
  • Levantar la pata con duda
  • Cambios de humor
  • Menos juego
  • Más rascado
  • Cambios en el pelaje
  • Mirada diferente
  • Aumento del acicalamiento
  • Girar la cabeza o el cuerpo
  • Parálisis momentánea
  • Lamer superficies
  • Lamer labios o nariz
  • Bostezos repetidos
  • Oler el aire
  • Más parpadeo
  • Más dependencia del dueño
  • Inquietud nocturna