Sin papeles

Las palabras se las lleva el viento, o eso dicen. Los escritos y los documentos duran y perduran en el tiempo siempre que las manos que los acarician quieran mantener viva una llama con larga historia.

La Generalitat de Cataluña conserva en su poder –y contra ley– unos cuatrocientos mil papeles que deberían estar en el Archivo de Salamanca. Todo comenzó cuando el Gobierno de Zapatero autorizó a Cataluña para ‹‹recuperar›› sus documentos, no obstante, el Gobierno catalán también se llevo numerosos ficheros, textos y otra serie de informaciones de otras regiones, para lo cual no estaban acreditados. La sentencia del Tribunal Constitucional obliga a devolver ‹‹los papeles que no pertenezcan›› a Cataluña. Y es que esta región es experta en incumplir sentencias, desacatar las normas e imponer su propia justicia.

La Asociación Salvar al Archivo de Salamanca ha entregado a la Delegación del Gobierno de Castilla y León ‹‹63.829 firmas para que Puigdemont devuelva lo robado del Archivo de Salamanca››, además cuenta con el apoyo de todos los grupos políticos de la comunidad autónoma, y es que cuando se trata de ‹‹temas de casa››, sale la vena castellana –y leonesa– para demostrar que ‹‹al César lo que es del César››.

Desde esta entidad, que está trabajando en todo el proceso de devolución de los ‹‹papeles de Salamanca››, han mostrado su descontento porque la única pretensión de la Generalitat es ‹‹la destrucción del Archivo de la Guerra Civil››; la Historia de España, ‹‹el país vecino››, no importa.

Una parte de nuestra Historia está bajo el poder de quienes quieren acabar con ella. Para la Generalitat las palabras vuelan, los escritos se destruyen y todo lo que no es de su condición se pudre. Qué bien.