Viajes

La cascada de Castilla-La Mancha que ha cobrado una nueva vida tras el amplio episodio de borrascas que se está viviendo

Ofrece una caída de más de 30 metros que impresiona incluso a quienes conocen bien la zona

Cascada del río Trabaque
Cascada del río TrabaqueWikipedia

La Serranía de Cuenca guarda secretos que solo se revelan cuando la naturaleza decide mostrar su cara más poderosa. Uno de ellos es la Cascada del Trabaque, un salto de agua que, tras las lluvias recientes, ha recuperado una fuerza poco habitual y se ha convertido en uno de los enclaves más sobrecogedores de la provincia.

Situada en las inmediaciones del Parque de Fauna del Hosquillo y de los Callejones de Las Majadas, la cascada despliega una caída de más de 30 metros que impresiona incluso a quienes conocen bien la zona. Habitualmente discreta, la corriente del río Trabaque, afluente del Escabas, que acaba entregando sus aguas al Guadiela y, finalmente, al Tajo, se ha multiplicado, dando lugar a un escenario de gran potencia visual y sonora.

Esta situación no es para nada frecuente. El Trabaque es un río de caudal modesto durante buena parte del año, pero los episodios de lluvias intensas están transformando por completo el paisaje. El resultado está siendo una cascada caudalosa, salvaje, perfecta para quienes buscan capturar momentos únicos o simplemente contemplar uno de esos espectáculos que no admiten prisas.

Un destino que no solo se resume a una cascada

Además de la cascada, el entorno ofrece otros puntos de interés natural y deportivo. En los alrededores se encuentran lugares como el Balcón de Pilatos, la cascada del Fraile o la vía ferrata de Arcos de la Sierra, opciones habituales para senderistas y aficionados a las actividades al aire libre. A poca distancia se sitúa también el Parque de Fauna del Hosquillo, una de las instalaciones más conocidas de la provincia, donde es posible observar osos pardos y otras especies en un espacio destinado a la divulgación y la conservación.

Llegar hasta la Cascada del Trabaque no es una excursión improvisada. El itinerario más habitual es el Sendero PR-CU 104, conocido como Sendero de la Dehesa de los Olmos. Parte de la Fuente de la Tía Perra y propone un recorrido circular de unos 16 kilómetros, con cerca de 475 metros de desnivel acumulado.

La ruta discurre por algunos de los bosques menos transitados de la Serranía de Cuenca, lejos de las zonas más concurridas, lo que añade un valor extra para quienes buscan tranquilidad y contacto real con el entorno. No es un camino para todos los públicos, pero sí para senderistas acostumbrados a recorridos largos y con cierta exigencia física.

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