Desarrollo rural

Galletas Gullón sigue imparable y avanza un 2026 con nuevas inversiones

La galletera palentina supera los 750 millones de facturación y los 2.300 puestos de trabajo

Lourdes Gullón entre Según Juan Miguel Martínez Gabaldón y David Casañ
Lourdes Gullón entre Según Juan Miguel Martínez Gabaldón y David CasañGullónLa Razón

La centenaria galletera palentina, Galletas Gullón, sigue imparable y muestra una vez más la solidez de su modelo de negocio. Y es que la empresa ha cerrado el año 2025 alcanzando los 750 millones de euros de facturación, lo que supone un crecimiento del 7,6 por ciento con respecto al año anterior.

Además, en el ámbito laboral, ha llegado a los 2.300 puestos de trabajo, siendo buena parte de ellos profesionales de la región, y espera llegar a los cerca de 3.000 en 2030. Precisamente, la galletera de la Montaña palencina ha sido reconocida como una de las mejores empresas para trabajar en España, consolidando su apuesta por el talento local y el desarrollo económico y social de la Montaña Palentina.

"Estas cifras son el resultado de la combinación de eficiencia productiva, innovación, internacionalización y sostenibilidad, aspectos que se han convertido ya en valores diferenciales para la galletera de Aguilar de Campoo; es un espaldarazo a nuestra estrategia", destaca Juan Miguel Martínez Gabaldón, consejero delegado y director general de Galletas Gullón,

Asimismo, destaca también su apuesta por la exportación, ya que el 45 por ciento de la facturación procede de los más de 125 países en los que Galletas Gullón está presente, siendo Oriente Medio, Asia-Pacífico y el norte de África algunos de los mercados en los que la galletera más ha crecido este año, y acercándose cada vez más al objetivo de que en 2030 las exportaciones superen las ventas nacionales.

Una de las claves del éxito de Galletas Gullón ha vuelto a ser su apuesta por la innovación, siendo además seña de identidad para la empresa, ya que fue pionera en el lanzamiento la primera galleta integral del mercado español en 1979, la elaborada con aceites vegetales en 1986 y cuenta con una experiencia de 30 años en el campo de las galletas sin azúcares, según explica Gabaldón.

De hecho, se mantiene como líder del sector galletero, con un 35 por ciento de cuota, del segmento sin azúcar con un 60 por ciento, y del de galletas ecológicas y BIO con un 32%.

En sentido, en este 2026 está previsto que vayan entrando en funcionamiento las cinco nuevas líneas de producción para la fábrica de VIDA 2 y se termine de ejecutar la inversión de 20 millones de euros destinados a ampliar su capacidad logística y almacenamiento de materias primas y material auxiliar.

“La historia de Galletas Gullón no se puede entender sin una apuesta continua por la innovación, un compromiso que nos ha permitido dar respuesta desde hace décadas a los diferentes gustos y necesidades de los consumidores. Continuamos invirtiendo en innovación para tener la capacidad de seguir respondiendo a las exigencias del mercado en el futuro”, asegura, por su parte, Lourdes Gullón, presidenta de Galletas Gullón.

Compromiso con el entorno

Por otro lado, y como muestra de su apuesta por el desarrollo sostenible, Galletas Gullón ha logrado reducir un 17% su huella de carbono en los tres últimos. De hecho, y gracias al trabajo realizado en los últimos años, la compañía se ha clasificado en la décima posición del ranking MERCO ESG 2025 del sector alimentación.

El director Corporativo de Galletas Gullón, David Casañ, hace hincapié en los resultados relacionados con el compromiso medioambiental de la firma "y con los que están demostrando que la solvencia y la solidez no están reñidas con un modelo de producción que respete al planeta y su entorno”.

De hecho, Galletas Gullón mantiene un fuerte compromiso con su entorno, colaborando con entidades sociales, culturales y deportivas con el objetivo de colaborar en la transformación de Aguilar de Campoo y de la región. En 2025, por ejemplo, la galletera donó cerca de 19 toneladas de sus productos a Bancos de Alimentos como los de Palencia, Burgos, Cantabria o Valladolid, y entidades sociales como Cruz Roja o Cáritas.