Gastronomía

Este es el restaurante más antiguo de Cataluña: lleva 500 años sin parar de servir

El establecimiento se encuentra en Lleida y es un punto de referencia para los amantes de la gastronomía catalana

Este es el restaurante más antiguo de Cataluña: lleva 500 años sin parar de servir
Este es el restaurante más antiguo de Cataluña: lleva 500 años sin parar de servirFem Turisme

Hay lugares que no acusan el paso del tiempo, sino más bien todo lo contrario. Mientras las agujas del reloj corren y los ciclos de la vida se desvanecen, su legado se hace cada vez más grande. Es el caso del Hostal de Pinós, el restaurante más antiguo de Cataluña: testigo directo de la historia de la autonomía y vestigio de la herencia intergeneracional, pues cuenta con más de 500 años de actividad ininterrumpida.

Ubicado en el sur del Solsonès (Lleida), abrió sus puertas por primera vez en 1524 y, desde entonces, se ha convertido en un punto de referencia para comerciantes, mercaderes y amantes de la gastronomía catalana durante cinco siglos.

Fue fundado por Joan Bertran e inicialmente cumplía con la función de albergue para peregrinos y visitantes, además de vincularse históricamente con el santuario de Pinós y la iglesia. Después, pasó a manos privadas tras la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX y actualmente el establecimiento está regentado por Mónica Segués desde 2002.

Comida típica catalana

El Hostal de Pinós destaca por su comida mediterránea y su propuesta gastronómica basada en la cocina tradicional catalana. El local ofrece un menú completo con platos elaborados, —como la escudella, pies de cerdo, patata enmascarada, escalivada y esqueixada— al igual que menús infantiles y para grupos. El ambiente rústico, íntimo y sobrio del local complementa a la perfección su variada carta compuesta especialmente por productos de proximidad.

Los calçots, por ejemplo, son otro de los platos estrella del restaurante, según la temporada. Una variedad que hacen del restaurante un lugar ideal para celebraciones familiares, encuentros de amigos o almuerzos de grupo envueltos por una atmósfera cálida que invita a sus comensales a disfrutar sin prisas de la comida.

También para hacer otras actividades, ya que está a 15 kilómetros de Torà, 23 de Solsona, 20 de Cardona y 18 de Calaf. Esta localización hace del Hostal de Pinós una parada ideal tanto para excursiones gastronómicas como para rutas culturales y paisajísticas por el interior de Cataluña.