Astronomía

La NASA encuentra los ingredientes para la vida en 3I/ATLAS

“En este cometa las moléculas fundamentales para la vida son muy abundantes”, explican los responsables del estudio.

3I/ATLAS
Una de las últimas imágenes de 3I/ATLASNASA, ESA, STScI, D. Jewitt (UCLA). Image Processing: J. DePasquale (STScI)NASA, ESA, STScI, D. Jewitt (UCLA). Image Processing: J. DePasquale (STScI)

Un cometa interestelar, visitante inesperado de otro sistema estelar, podría estar dejándonos un legado químico tan antiguo como el propio cosmos. El objeto 3I/ATLAS (la tercera visita confirmada de un objeto ajeno a nuestro sistema solar) acaba de revelar que lleva consigo compuestos orgánicos claves para la vida, lo que reabre con fuerza la posibilidad de que los bloques básicos de la química biológica estén esparcidos por toda la galaxia.

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Observaciones recientes con distintos telescopios espaciales han detectado en la “coma”, esa atmósfera de gas y polvo que envuelve al cometa, un cóctel de sustancias sorprendentes. Según un estudio liderado por Nathan X. Roth y Martin A. Cordiner, utilizando la red ALMA en Chile, se identificaron moléculas como metanol (CH₃OH) y cianuro de hidrógeno (HCN), dos componentes esenciales en química prebiótica.

Además, gracias al telescopio espacial James Webb Space (JWST), los autores observaron que la coma de 3I/ATLAS está dominada por dióxido de carbono (CO₂) en una proporción extraordinaria: casi 8 a 1 respecto al agua (H₂O). Esta correlación es de las más elevadas jamás medidas en un cometa.

Al mismo tiempo, un estudio basado en imágenes ultravioletas tomadas con el telescopio espacial Neil Gehrels Swift Observatory (Swift) detectó la firma del radical hidroxilo (OH), trazador de descomposición del agua, lo que confirma que 3I/ATLAS está liberando agua a un ritmo de unos 40 kilogramos por segundo, aun cuando su distancia al Sol era demasiado grande como para esperar sublimación de hielo.

Lo que hace extraordinario a 3I/ATLAS no es solo que sea un visitante interestelar (eso ya lo sabíamos), sino que lleve consigo los ingredientes fundamentales de la química de la vida. Metanol, agua, compuestos orgánicos y gases volátiles como CO₂ conforman una mezcla que, en las condiciones adecuadas, podría reaccionar y dar lugar a moléculas más complejas (aminoácidos, precursores orgánicos, quizá bloques de ARN), como muestran los modelos de química prebiótica.

Este descubrimiento refuerza la idea de que los componentes básicos para la vida no son exclusivos de la Tierra ni siquiera de nuestro sistema solar. Si hay cometas que los transportan, la semilla de la vida podría flotar libremente por la galaxia. En ese sentido, 3I/ATLAS no es un extraño aislado: puede ser un “embajador químico” de otros mundos.

“Moléculas como el cianuro de hidrógeno y el metanol se encuentran en cantidades mínimas y no son los componentes predominantes de nuestros propios cometas – explica Cordiner en una entrevista -. Aquí vemos que, de hecho, en este cometa extraterrestre son muy abundantes. Considerando el importante papel del metanol en la producción de moléculas clave, parece improbable que se pueda alcanzar una complejidad química muy alta sin producir metanol”.

Además, la asimetría en la distribución de compuestos, como el metanol más abundante en la zona iluminada por el Sol, el HCN concentrado en otras regiones de la coma, sugiere que los procesos de liberación y química espacial pueden ser muy diferentes a los de los cometas del sistema solar.

Como destacan los autores del primer estudio, las tasas de producción de metanol comparadas con cianuro están entre las más elevadas registradas en cometas, lo que convierte a 3I/ATLAS en “uno de los cometas más ricos en metanol jamás observados”.

Aunque el hallazgo es revolucionario, quedan muchas incógnitas: ¿de dónde provienen tan abundantes hielos de CO₂ y metanol? ¿Se trata de un núcleo enriquecido originalmente por una formación en un entorno muy diferente al nuestro o es producto de procesamiento por radiación cósmica interestelar?

Además, ¿qué tan generalizado es este tipo de químicos en otros objetos interestelares? ¿Podrían ser cometas comunes en otras estrellas y, por tanto, vehículos habituales de química prebiótica por la Vía Láctea? Otro punto clave es qué materiales “vírgenes” almacena el interior de 3I/ATLAS. Si alguna vez es posible analizarlos, podríamos tener acceso a materia almacenada en un sistema estelar distinto, intacta desde su formación.

El descubrimiento reciente de compuestos clave para la vida en 3I/ATLAS convierte a este objeto en mucho más que un cometa raro: es una ventana directa a la química de otros mundos. Lo que los telescopios han captado no es polvo o gas cualquiera, sino moléculas que, bajo las condiciones adecuadas, podrían ser el punto de partida de la vida tal como la conocemos.

Con cada dato, la posibilidad de que la vida, o al menos su “semilla química”, sea común en la galaxia parece más real. 3I/ATLAS nos recuerda que somos parte de un cosmos vasto, conectado, en el que los viajes interestelares no solo son de rocas, hielo y gases, también de agua, metanol y carbono.