
Investigación científica
Un nuevo fármaco compuesto por hongos alucinógenos podría tratar la depresión, según un estudio
Los investigadores señalan que sus resultados encajan con una idea cada vez más presente en la ciencia: los efectos psicodélicos y la actividad sobre el sistema serotoninérgico podrían no estar necesariamente unidos

La depresión se ha convertido en un elemento protagonista en la vida de muchos españoles. El frenético ritmo de vida que tenemos y la precariedad laboral, entre otras cosas, son algunos de los motivos que provocan que la depresión se haya convertido en un rasgo común en la vida de cualquier persona. Es por esto que los científicos y especialistas llevan años investigando esta enfermedad mental tan común y perjudicial para nuestra salud.
A required part of this site couldn’t load. This may be due to a browser
extension, network issues, or browser settings. Please check your
connection, disable any ad blockers, or try using a different browser.
Un estudio publicado en la Revista de Química medicinal de la ACS ha demostrado que un compuesto psicoactivo presente en los hongos alucinógenos llamado psicocibina podría ser útil para tratar la depresión, así como enfermedades neurodegenerativas. Esta investigación ha generado gran interés entre especialistas del sector, pero su efecto alucinógeno podría limitar su aplicación en la medicina.
En la investigación, los expertos aseguran que han desarrollado múltiples formas de modificar la psicocibina, un hecho que podría modificar el campo de estudio de la depresión de manera impactante. En un estudio preliminar realizado con ratones, las nuevas moléculas continuaron manteniendo su actividad biológica teniendo efectos menso alucinógenos que la psicolocibina farmacéutica.
Posible separación entre efectos terapéuticos y alucinógenos
Los investigadores señalan que sus resultados encajan con una idea cada vez más presente en la ciencia: los efectos psicodélicos y la actividad sobre el sistema serotoninérgico podrían no estar necesariamente unidos. Esto sugiere que sería posible crear fármacos que conserven los beneficios biológicos de estos compuestos pero con una reducción importante de las alucinaciones. Si esta hipótesis se confirma en estudios posteriores, podría abrir la puerta al desarrollo de tratamientos más seguros y aceptables para los pacientes.
Muchos trastornos mentales y neurológicos están relacionados con alteraciones en la señalización de la serotonina, un neurotransmisor clave en la regulación del estado de ánimo y otras funciones cerebrales. Entre las patologías vinculadas a estos desequilibrios se encuentran la depresión, algunos trastornos de ansiedad o enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
Por este motivo, desde hace años los científicos investigan compuestos psicodélicos como la psilocibina, ya que influyen directamente en estos circuitos cerebrales.
Cómo tratar las alucinaciones
A pesar de su potencial terapéutico, el uso médico de estas sustancias se ve limitado por los efectos alucinógenos intensos que producen. Esta característica genera reticencias en muchos pacientes y también plantea dificultades en su aplicación clínica.
Para superar este obstáculo, el equipo de investigación diseñó varias versiones modificadas de la psilocina, la molécula activa que se genera en el organismo tras consumir psilocibina.
Nuevas moléculas con liberación más controlada
Los científicos desarrollaron cinco variantes químicas de la psilocina con un objetivo concreto: lograr que el compuesto se libere en el cerebro de forma más lenta y estable. Con este mecanismo esperan reducir la intensidad de los efectos psicodélicos sin perder la acción terapéutica sobre los receptores de serotonina.
En experimentos iniciales, una de estas moléculas mostró buena estabilidad durante la absorción y mantuvo su capacidad para activar los receptores cerebrales implicados en la regulación del estado de ánimo.
✕
Accede a tu cuenta para comentar

Pulso en la derecha

