TECNOLOGÍA
No es un Kindle ni una tablet: he probado la Bigme B7 Pro y es lo mejor de ambos mundos
Tinta electrónica, Android 14 y escritura a mano: un gadget para leer, trabajar y concentrarte sin distracciones
Pasamos horas mirando pantallas. Móvil, ordenador, tablet… y al final del día la sensación es siempre la misma: ojos cansados y cabeza saturada. Intentas leer más, concentrarte mejor o simplemente desconectar, pero todo está en el mismo dispositivo que te distrae constantemente.
Y ahí es donde algo como la Bigme B7 Pro tiene sentido. No intenta ser un móvil ni una tablet al uso, sino una alternativa distinta para hacer mejor lo importante.
Diseño y acabados: un dispositivo que se siente serio desde el primer momento
Bigme aquí ha hecho algo importante: que el producto entre por los ojos sin necesidad de exagerar. El acabado es limpio, sobrio y con ese toque profesional que encaja tanto en una mesa de trabajo como en el día a día.
Además, se agradece que no tengas que comprar nada extra. Incluye funda, lápiz y cargador, lo que convierte la experiencia en algo completo desde el primer momento.
La funda, además, no es un simple añadido. Es imantada, permite cargar el dispositivo sin quitarla y funciona como soporte, algo muy práctico para leer o escribir. Y hay un detalle que marca la diferencia: el encendido y apagado automático al abrirla o cerrarla. Es cómodo, rápido y mejora mucho la experiencia de uso.
Hardware y sistema operativo: Android 14 y espacio de sobra para usarlo como quieras
Bigme apuesta por un hardware equilibrado que prioriza estabilidad y funcionalidad. No busca competir en potencia bruta, sino ofrecer una experiencia fluida en lectura, escritura y apps.
Aquí entra en juego Android 14, que marca una diferencia clara. Puedes instalar aplicaciones como en tu móvil y personalizar el dispositivo según tu uso.
Además, los 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento permiten tener libros, documentos y apps sin preocuparte por el espacio. Es un dispositivo preparado para durar en el tiempo.
Pantalla e-ink de 300ppi: leer sin cansarte y con una nitidez sorprendente
La pantalla de tinta electrónica es, probablemente, el mayor motivo para elegir este dispositivo. En este caso, Bigme monta un panel de 7 pulgadas con 300 píxeles por pulgada, lo que se traduce en texto muy definido.
Esto se nota especialmente al leer durante horas. La ausencia de luz directa reduce la fatiga visual y hace que la experiencia sea mucho más cercana al papel real.
Además, la nitidez es superior a la de muchos e-readers básicos. Tanto texto como imágenes se ven más claros, lo que mejora mucho la lectura de documentos o PDFs.
El refresco de pantalla sigue siendo más lento que en una tablet, y es importante entenderlo. No está pensada para consumo rápido, sino para una interacción más pausada.
Pero ahí está su valor. Menos distracciones, más foco y una relación distinta con el contenido. Y en exteriores es donde realmente brilla. La luz natural no molesta, sino que mejora la visibilidad, algo que cambia completamente la experiencia frente a un móvil.
Escritura a mano: una experiencia muy cercana al papel real
Bigme ha conseguido algo clave aquí: que escribir no se sienta artificial. El trazo responde bien y el sonido al escribir recuerda bastante al de un bolígrafo sobre papel.
Además, puedes adaptar la escritura a tu estilo. Lápiz, pluma u otros formatos hacen que la experiencia sea más flexible según lo que necesites en cada momento.
No está pensada para escribir textos larguísimos como si fuera un portátil. Pero para tomar notas, hacer esquemas o apuntes rápidos funciona especialmente bien.
Otro punto interesante es que la pantalla sigue siendo táctil mientras escribes. Puedes mover el lienzo, ajustar lo que estás haciendo o reorganizar tus ideas sin romper el flujo.
El lápiz: precisión y naturalidad en el día a día
El lápiz incluido no es un accesorio más, es una parte clave de la experiencia. Responde bien, es preciso y mantiene una escritura fluida sin sensación de retraso.
Esto hace que escribir resulte cómodo y natural. No solo para notas, también para subrayar, esquematizar o trabajar sobre documentos.
Además, el hecho de que venga incluido suma mucho. No tienes que buscar accesorios compatibles ni hacer un gasto adicional.
Conectividad 4G y funciones de móvil: un extra que cambia cómo lo usas
Bigme da un paso más al incluir conectividad 4G global. Esto permite usar el dispositivo sin depender de WiFi, algo poco habitual en este tipo de productos.
Puedes descargar contenido, consultar información o trabajar desde cualquier lugar. Y eso amplía mucho sus posibilidades reales.
Además, permite usar tarjeta SIM e incluso funciones de llamada. No es su uso principal, pero convierte el dispositivo en algo mucho más versátil.
Android completo: mucho más que un lector de libros
Bigme rompe aquí con el concepto clásico de e-reader cerrado. Puedes iniciar sesión con tu cuenta de Google y usarlo prácticamente como una tablet.
Eso abre muchas posibilidades. Desde leer prensa online hasta ver vídeos en YouTube o consultar correos sin necesidad de cambiar de dispositivo.
No es su uso principal, pero añade una versatilidad muy interesante. Es un dispositivo que se adapta a más situaciones de las que parece en un principio.
Sonido: correcto, pero claramente secundario
Bigme incluye altavoces que cumplen para un uso puntual. Puedes escuchar contenido o vídeos sin necesidad de auriculares.
No es un apartado pensado para destacar. El sonido es suficiente, pero no está al nivel de dispositivos centrados en multimedia.
Aun así, cumple su función. Y en un dispositivo como este, es más un añadido útil que algo clave.
Cámara de 5 MP: útil para escanear más que para fotografiar
Bigme incorpora una cámara trasera de 5 MP, algo poco habitual en este tipo de dispositivos. Su enfoque no es fotográfico, sino práctico.
Es especialmente útil para escanear documentos, usar funciones OCR o hacer videollamadas puntuales. Aquí es donde realmente tiene sentido.
No sustituye a un móvil en fotografía, pero como herramienta de trabajo suma más de lo que parece.
Autonomía: una de esas cosas que cambian tu rutina sin darte cuenta
Aquí Bigme juega con ventaja frente a cualquier tablet o móvil. La tinta electrónica consume mucho menos, y eso se nota en el uso real.
Puedes llegar sin problema a una semana de uso intensivo centrado en lectura. Y lo mejor es que dejas de estar pendiente del cargador constantemente.
Si empiezas a usar apps o funciones más exigentes, la autonomía baja. Aun así, sigue estando por encima de la mayoría de dispositivos actuales.
Ese cambio es clave. Pasas de cargar cada día a olvidarte durante días.
Rendimiento y uso real: no es para todo, pero sabe muy bien lo que hace
Bigme no busca competir con tablets en potencia pura. Su objetivo es ofrecer una experiencia coherente con su propuesta.
Las transiciones son más lentas, pero una vez te adaptas, todo encaja. Es un dispositivo pensado para usar con calma.
Funciona especialmente bien para leer, escribir y trabajar sin distracciones. Ahí es donde realmente destaca.
Precio: una inversión que tiene sentido si encajas en su uso
Bigme no juega en el terreno de dispositivos baratos. Su precio está más cerca de una tablet que de un e-reader tradicional.
Pero aquí no estás pagando solo por leer libros. Estás comprando una herramienta de productividad, concentración y uso diario.
Si encajas en ese perfil, el precio se entiende mejor. Y es ahí donde realmente cobra sentido.
¿Para quién tiene sentido la Bigme B7 Pro?
Este dispositivo no es para todo el mundo, y eso es importante decirlo. No sustituye a una tablet si buscas ocio o contenido rápido.
Pero encaja perfectamente en perfiles muy concretos. Estudiantes, lectores habituales o personas que quieren trabajar con menos distracciones.
También es ideal para quien pasa muchas horas frente a pantallas. La diferencia en fatiga visual es real.
Veredicto: un dispositivo diferente que cobra sentido cuando entiendes para qué es
La Bigme B7 Pro no es un gadget más. Es una herramienta pensada para leer mejor, escribir mejor y concentrarte más.
No compite en todo, pero en lo que hace, lo hace muy bien. Y eso es lo que la hace especial. Si encajas en su propuesta, cuesta volver atrás.
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