La tasa de divorcios de la Comunitat Valenciana está entre las primeras de España

Del total de 3.663.284 procedimientos que se registraron en España, 424.496 corresponden a la Comunitat

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La tasa de divorcios por cada mil habitantes registrada en la Comunidad Valenciana desde que, hace 40 años, se aprobara la primera ley del divorcio en España, es la cuarta del país, solo superada por los Canarias, Baleares y Cataluña, y muy por encima de la media nacional.

Así lo señala un estudio realizado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que ha tomado datos que van desde 1981 y hasta finales de 2020, y según el cual, un total de 3.658.530 matrimonios se han separado o divorciado, mientras que se han tramitado 4.754 procedimientos de nulidad matrimonial.

En términos comparativos entre Comunidades Autónomas, los datos ofrecidos por el estudio apuntan una tasa de 120,5 divorcios por cada mil habitantes en Canarias, 109,2 en Baleares, 100,7 en Cataluña y 97,7 en la Comunidad Valenciana, muy por encima de los 86,8 de la media nacional y más separada todavía de las cifras registradas en territorios como Extremadura, Castilla y León, Castilla-La Mancha o Aragón, que son los que registran una tasa menor. A la Comunitat le sigue Madrid, con 93,2.

En números absolutos, del total de 3.663.284 procedimientos, 424.496 corresponden a la Comunitat. De ellos, 118.639 fueron divorcios contenciosos, un 27,9%, frente al 28,9 % que se da en la media de toda España.

El 7 de julio de 1981 -hace 40 años- el divorcio volvió a ser legal en España. Después de esta ley, el 8 de julio de 2005, se eliminó la separación como requisito previo indispensable para la obtención de una sentencia de divorcio y se fijó, tanto para separaciones como para divorcios, un plazo de tres meses desde la celebración del matrimonio para poder presentar la demanda, en la que ya no debía especificarse la causa.

Esta ley estableció también que no sería necesario el transcurso del plazo de tres meses en caso de riesgo para la vida, la integridad física o moral y para la libertad e indemnidad sexual del cónyuge demandante o de los hijos. Posteriormente, en julio de 2015, se permitió la tramitación de determinados procesos de separación y divorcio ante notario.

El CGPJ informa hoy de que, a partir de 1983 y hasta 2005, el número de separaciones superó al de divorcios en cada ejercicio. Pero la aprobación de la ley de 2005 invirtió la situación y, al simplificarse los trámites del proceso de divorcio, desde 2006 las separaciones se convirtieron en un procedimiento residual.

Así, de las 82.340 separaciones de 2004 se pasó a 55.640 de 2005 y a las 14.158 de 2006. En esos mismos años, los divorcios pasaron de 52.591 en 2004 a 93.615 en 2005 y a 141.317 en 2006.

Además, entre 1981 y 1995, las separaciones y divorcios eran en su mayoría procesos contenciosos. Sin embargo, desde 1995 para las separaciones y desde 1999 para los divorcios, las disoluciones matrimoniales de mutuo acuerdo tendieron a ser predominantes.

El número de procesos de disolución matrimonial desde 1981 experimentó su máximo en 2006, igual que el número de disoluciones por 1.000 habitantes. Desde 2007 se aprecia una importante caída, posiblemente como consecuencia de la crisis económica.

En 2010 los datos se estabilizan y, entre 2015 y 2019, se aprecia un nuevo descenso, aunque más suave. La disminución en el número de procesos de disolución en 2020 puede atribuirse a los efectos causados por la crisis sanitaria de la Covid-19.

La comparación entre el número de matrimonios y de disoluciones muestra cómo en 2020, por primera vez en la serie histórica, las segundas superaron a los primeros, hecho que puede también atribuirse a la pandemia.