Doblete

El cartel más emotivo: Jerez llora y celebra a De Paula y Álvaro Domecq con Morante como eje de la feria

La empresa Funtausa desvela una imagen que rinde tributo a dos leyendas de la tierra y confirma la presencia del genio cigarrero por partida doble

El cartel más emotivo: Jerez llora y celebra a De Paula y Álvaro Domecq con Morante como eje de la feria
El cartel más emotivo: Jerez llora y celebra a De Paula y Álvaro Domecq con Morante como eje de la feriaFuntausa

La temporada taurina andaluza ha encontrado en Jerez de la Frontera su primer gran nudo de emociones y nostalgia. La empresa gestora de la plaza de toros, Funtausa, ha hecho pública la imagen oficial que ilustrará la Feria del Caballo 2026, una obra firmada por Pérez Indiano que trasciende lo publicitario para convertirse en un ejercicio de justicia histórica. Entre el 9 y el 16 de mayo, el albero jerezano no solo será el escenario del rito, sino el templo donde se rinda pleitesía a dos pilares del arte y la cría caballar recientemente fallecidos: el maestro Rafael de Paula y el centauro Álvaro Domecq. El cartel es un abrazo visual a dos sagas y dos formas de entender la vida que han definido la identidad de esta tierra, ambas ligadas al toro.

El anuncio ha venido acompañado de un golpe sobre la mesa que altera los planes de cualquier aficionado: Morante de la Puebla hará doblete en el abono jerezano. El diestro cigarrero, cuya presencia en los carteles actuales se mide con la precisión de un orfebre, ha confirmado su actuación dos tardes en un serial que promete recuperar la mística de los años dorados. La decisión de Morante de comparecer por partida doble en Jerez no es un simple movimiento de despachos; es una declaración de amor a una plaza que siempre ha sabido paladear su concepto y un respaldo rotundo a una feria que, a falta de las combinaciones definitivas, ya se postula como una de las grandes citas de la primavera.

Mientras la ciudad se prepara para su semana grande, el mundo del toro mira hacia el sur con la certeza de que en Jerez se está cocinando algo extraordinario. El homenaje a De Paula y Domecq dota al ciclo de una carga emocional que va más allá de la estadística de trofeos. Es la búsqueda de la pureza y el sello personalísimo que ambos maestros representaron y que hoy encuentra en el toreo de Morante su mejor heredero espiritual.