El cabreo de Messi: “Estoy cansado de ser el problema de todo en el Barça”

Polémicas declaraciones del argentino al volver a Barcelona tras los partidos con su selección. Inspectores de Hacienda lo estaban recibiendo en el aeropuerto

Messi volvió de argentina y siguió su polémica con el BarcelonaErnesto BenavidesAP

Llevaba la mascarilla, pero se le entendió perfectamente y se le vio la cara de enfado. Leo Messi regresó a Barcelona tras la concentración con la selección argentina. Allí tuvo un último partido notable contra Perú y durante estos días también ha escuchado en la distancia una nueva polémica. El ex representante de Griezmann Éric Olhats cargó duramente contra el “10”. «Antoine llegó a un club con graves problemas donde Messi lo controla todo”, aseguró. “Es emperador y monarca y no vio la llegada de Antoine con buenos ojos», siguió Olhats. “Es el régimen del terror. O estás con él, o estás contra él”, remató. Sobre todo eso preguntaron a Leo nada más llegar a la Ciudad Condal, y fue claro: “Estoy un poco cansado de ser siempre el problema de todo... En el club”, afirmó el capitán.

Unas palabras que darán que hablar y que se unen una lista que no para de crecer desde el verano, cuando el futbolista quiso marcharse, pero finalmente no pudo hacerlo porque el entonces presidente Bartomeu se puso duro y dijo que para salir tenía que pagar los 700 millones de cláusula. Leo también ha criticado la forma en la que el Barça trató a Luis Suárez. El penúltimo enganchón ha sido por la bajada de sueldo necesaria por los problemas económicos que ha generado el coronavirus. El 24 de enero hay elecciones en el club y todos los candidatos se han marcado como prioridad tratar de renovar a Messi, que desde que comience el próximo año puede empezar a negociar con quien quiera para marcharse gratis en verano.

El origen de ese cabreo puede ser un calentón por el “recibimiento” que tuvo el futbolista en El Prat. Hasta cinco personas de la delegación de Hacienda se colaron en el avión y le pidieron la documentación tanto a él como a toda la tripulación, teniendo que estar un rato dando explicaciones tras un viaje de 15 horas realizado en plena situación de crisis por la pandemia. Eso molestó al futbolista, que soltó luego la bomba ante las cámaras que lo esperaban. Finalmente pudo llegar al coche, donde le esperaba Antonella Roccuzzo, su esposa, para ir a casa.