Cristiano conquistó la Euro más blanca

Acababan de ser rivales, pero pitó el árbitro y volvieron a ser madridistas
Acababan de ser rivales, pero pitó el árbitro y volvieron a ser madridistas

En la Eurocopa de 2012, llegó Luka Modric al Real Madrid. Después del Mundial 2014, el que deslumbró y terminó recalando en Concha Espina fue James. Prácticamente en cada gran torneo, el Real Madrid pone sus ojos en un jugador. En esta ocasión es Pogba, aunque el club trata de rebajar su precio a toda costa. Sin embargo, los futbolistas que más han gustado en la planta noble del Bernabéu en este campeonato disputado en Francia han sido... los que ya pertenecen al Real Madrid. Y dos de ellos, han salido como campeones de Francia: Cristiano y Pepe.

Madridismo pendiente

Pocos torneos se han vivido con tanta intensidad entre la directiva del Madrid, los técnicos y la afición como esta Eurocopa. Hasta ocho futbolistas del equipo blanco participaron en el torneo (Cristiano y Pepe con Portugal; Ramos y Lucas con España; Bale con Gales; Kroos con Alemania, Modric y Kovacic con Croacia). Prácticamente en cada jornada se podía seguir por televisión las evoluciones de alguno de estos jugadores, y el madridismo, con más intensidad que nunca, tomó partido en las redes sociales por las selecciones en las que militaban sus futbolistas. Algo está cambiando. Hace años, uno era de su selección y poco más.

Ocho merengues

Comenzando por España, Lucas Vázquez nos dejó sabor agridulce: sus minutos ante Italia fueron brillantes, con verticalidad, arrojo, frescura y compromiso, pero debió jugar mucho más. Por su parte, Sergio Ramos fue el más discreto de todos los madridistas, junto con Kovacic, aunque en el caso del croata fue por su escasa participación, mientras que el sevillano, con una mala actuación ante precisamente la selección ajedrezada (y un penalti fallado), hizo un flojo torneo. Por Croacia también jugó Modric, lastrado físicamente y apeado por la Portugal de su amigo Cristiano. Kroos marcó el ritmo siempre de Alemania, la selección que mejor fútbol ha hecho, aunque dos detalles y Griezmann la apartaran de la final. Y, por supuesto, Gareth Bale. Probablemente, por la dificultad de meter en semifinales a un equipo casi amateur como Gales, ha sido el mejor jugador de la Eurocopa. Con permiso de Cristiano, claro. El portugués fue decisivo para meter a Portugal en la final, y lo mismo se puede decir de un Pepe que ha sido, con diferencia, el mejor defensor del torneo y clave para ganar sin el astro luso en el terreno de juego durante 100 minutos de partido.

CR-Bale: el abrazo

Seguramente, después de la final de ayer, el minuto de oro de la Euro fue el abrazo sincero y las palabras de consolación de Cristiano hacia Bale tras medirse en semifinales. Fue otro caso atípico en este nuevo escenario que nos presenta un Madrid global. Los madridistas tenían el corazón dividido y no sabían bien a quién había que animar. «Al que haga más daño al antimadridismo», decían unos. Ayer, no existió ese problema. El madridismo lloró con Cristiano... primero, de dolor, y al final, cómo no, de alegría. ¡Siiiiuuhhh!