Fútbol

El chiringuito de Pedrerol: Zidane está «de p... m...»

El Atlético de Simeone tiene la obsesión de eliminar al Madrid y luchar por ganar su primera Champions mientras el francés sonríe y quita presión a sus jugadores.

Zidane sabe como nadie manejar los momentos de máxima tensión en la temporada
Zidane sabe como nadie manejar los momentos de máxima tensión en la temporada

El Atlético de Simeone tiene la obsesión de eliminar al Madrid y luchar por ganar su primera Champions mientras el francés sonríe y quita presión a sus jugadores.

«La próxima vez seré yo quien levante la Champions». Eso decía Griezmann hace unos meses. No se le olvida el penalti que falló al comienzo de la segunda parte de la final de Milán y que según él podía haber sido definitivo. «Si lo hubiera marcado, habríamos ganado». Ese es el sentimiento de los atléticos, el de una afición que piensa que su Atlético no puede volver a fallar. Que el fútbol les debe una Champions. Que la crueldad tiene un límite.

Atleti: mejor a doble partido

El Atlético sabe que a doble partido tiene más posibilidades de ganar al Madrid. Simeone, un gran estratega, puede intervenir más en el juego durante 180 minutos que en sólo 90. Puede manejar mejor la pizarra y «el otro fútbol». Y el Real Madrid tiene una capacidad legendaria de ganar finales y es mucho más peligroso a un partido. Además, la vuelta es en el Vicente Calderón, ante su afición. Pero también saben que sería dramático ver al Madrid metiéndose en la final de Champions en la última cita europea en la historia en su estadio. No lo quieren ni pensar.

La sonrisa de Zidane

Mientras tanto, en el Madrid, Zidane sonríe. Qué manera de llevar la presión. ¡Dice que disfruta! Nunca olvidaré en la final de Milán cuando, antes de la tanda de penaltis, el entrenador francés bromeaba con Cristiano, de risas los dos. Zizou aporta eso. Naturalidad. Les quita presión a todos. Y ha conseguido lo que parecía imposible: que los 25 jugadores sean importantes. Que todos ellos aporten durante la temporada. Que la plantilla entera esté enchufada. Tiene un mérito fantástico.

Intocables desenchufados

Sin embargo, los menos enchufados en el Madrid son los que hace poco parecían intocables. Bale no ha vuelto a ser el mismo tras la primera lesión y casi se ha perdido la temporada. ¿Y Benzema? Ha perdido peso y se muestra más ágil, pero sigue fallando. Ha perdido el olfato y ante el Valencia casi ni pisó el área. Y ojo con Casemiro... sigue demasiado acelerado, nervioso, ganándose la expulsión demasiadas veces o haciendo faltas innecesarias, como la que le hizo a Orellana y que posibilitó el golazo de Parejo para empatar.

Marcelo y James, grandes

Fue Marcelo el que salvó los muebles. ¡Qué jugador! ¡Qué portento físico! ¡Qué calidad tiene! ¡Qué gusto da verle jugar! ¡Qué humildad! Y qué gran actuación de James, de los que más trabajó sobre el césped. El Bernabéu se lo reconoció al colombiano con una ovación atronadora y unánime.

Buena pinta para el Madrid

Este Madrid tiene buena pinta. El Atleti tiene a varios lesionados en defensa y los blancos llegan físicamente a tope al final de temporada. Sobre todo Isco, el jugador que más ilusiona en estos momentos al madridismo. Volverá a ser titular en un partido grande donde los haya y ya hizo mucho daño en el Calderón. El Atleti tiene la urgencia de conquistar una Champions, pero el Madrid tiene la costumbre. Los colchoneros tienen a Griezmann, pero los blancos siguen teniendo a Cristiano, que le marcó él solito cinco goles al Bayern de Münich. Cholo está obsesionado con la eliminatoria y Zidane está... «de p... m...», según dijo el otro día. El Atleti necesita ganar, sí. Pero el Madrid se sabe ganador.