El rebelde Carrasco y los penaltis

El Atlético se apuntó en el verano de 2015 otro acierto monumental fichando a Yannick Carrasco, un chico de 21 años por el que pagó 17,2 millones al Mónaco. El chaval era diferente, un futbolista moderno que combinaba velocidad, desborde y regate. Lo de que aprendiera a rematar era cosa del Cholo y sobra decir que apenas dos años después, Carrasco también remata y golea. El sábado hizo un doblete, que pudo ser un ‘hat trick’ de no haber fallado también él un penalti en la cómoda victoria de un Atlético metido en rotaciones como todos.

100 millones

No todo ha sido de color rosa. Porque Carrasco a veces se ha despistado y eso no casa con la filosofía de Simeone, ya se sabe, «nadie por encima del equipo». Perdido y hallado en el templo, el propio entrenador desveló públicamente que a Carrasco no le gustaba jugar por la derecha. Unas molestias en el tendón de Aquiles maquillaron el envío a la nevera del jugador. Pero ha vuelto desbordando (por la izquierda y... por la derecha) y marcando goles. Hace poco el club le renovó su contrato hasta 2022 pasando su cláusula de 60 a 100 millones de euros.

Pena máxima

Otra cosa grave es que sigue la maldición de los penaltis. Ya, ya sé que el otro día Griezmann acertó ante el Leicester, pero frente a Osasuna primero Carrasco y luego Thomas fallaron otros dos. El Atlético ha fallado ¡8 de 13! este curso y sus seis últimos los ha tirado en la Liga (tirados a la basura). A Carrasco le salió la vena respondona: «Puede que no entrenemos bastante los penaltis, aunque también hay un portero». El Cholo replicó: «Es una ejecución individual...».

En fin, menos mal que todo estaba sentenciado para los rojiblancos, pero esto de los penaltis o se corrige, o se entrena o acabará un año más en... otra pena máxima.