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Cuando Ramos está solo

El capitán de España es el único superviviente del último título. Piqué y Jordi Alba lo acompañaron hasta el Mundial y, mientras Luis Enrique se inventa una defensa, la Roja sufre.

El capitán de España es el único superviviente del último título. Piqué y Jordi Alba lo acompañaron hasta el Mundial y, mientras Luis Enrique se inventa una defensa, la Roja sufre.

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Lo mejor para contener los ataques del rival es tener la pelota. Ése es el argumento que ha utilizado la España de Luis Enrique en sus primeros tres encuentros. Defenderse con la pelota. Es lo que hacía la Roja cuando ganaba títulos, con Luis o con Del Bosque, con Senna en solitario o con Xabi Alonso al lado de Busquets para guardar las espaldas en el centro del campo. Eso es lo que pretendía también Luis Enrique contra Inglaterra, pero nada funcionó.

La posesión fue abrumadora para España (70-30), pero con eso no basta. Porque para que eso funcione, la presión cuando el equipo pierde la pelota debe ser eficaz y no permitir que el contrario aproveche los espacios que quedan a la espalda de la defensa cuando el equipo está volcado hacia arriba. Tampoco conviene fallar pases en la salida del balón. Y todo eso le falló a España.

«No ha sido nuestra mejor noche, esperábamos no sufrir tanto, nos ha costado mucho presionar y ellos han tenido muchas transiciones. Hemos estado imprecisos en el inicio del juego y nos ha costado, también hemos tenido errores a nivel individual», explicaba Luis Enrique tras la derrota contra Inglaterra. «Teníamos la intención de presionar y de quitarles el balón, pero han encontrado soluciones de una manera exagerada. Han tenido cinco ocasiones y han marcado tres goles», añadía.

La presión no funcionaba. Tampoco la defensa. Sergio Ramos era el único superviviente de la defensa titular con Lopetegui. Carvajal estaba lesionado y Piqué y Jordi Alba ya no cuentan. El central por decisión propia. El lateral, por decisión técnica. Luis Enrique no lo ha llamado en ninguna de las dos convocatorias. «Echamos de menos a Piqué, en lo profesional y en lo personal», decía Bartra antes de jugar contra Inglaterra en Sevilla. Bartra no jugó, era Nacho el compañero de Sergio Ramos, un futbolista que llegó casi por casualidad a la selección ante la ausencia de centrales y ha contado para todos los que han llegado después.

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La defensa contra Inglaterra era completamente nueva. Se estrenaba Jonny como titular y ni él ni Marcos Alonso supieron contener a los extremos ingleses, Rashford y Sterling. Demasiado veloces y con demasiados espacios para correr.

Entre los tres defensas que acompañaron a Ramos no suman 30 partidos internacionales. Nacho es el más veterano con 22; para Marcos Alonso era su tercer partido como internacional y para Jonny, el segundo. Cuando Rusia eliminó a España en el pasado Mundial, Nacho era el defensa que menos había jugado con la Roja, Piqué alcanzó su partido número 102 como internacional y Jordi Alba llegaba a los 66. Y ahí se frenaron los dos. Luis Enrique ha tenido que «inventarse» una defensa nueva y también recurre a las rotaciones, como casi todos los entrenadores y casi todos los seleccionadores. Va probando, aunque Sergio Ramos ha jugado en todos los encuentros y en los oficiales siempre lo ha acompañado Nacho. Y Carvajal también fue titular en los dos partidos en los que estuvo disponible. Sólo en el lateral izquierdo se han alternado Gayá y Marcos Alonso.

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Queda tiempo y quedan partidos para que España se arme con consistencia desde atrás. Pero también para que Busquets recupere su nivel. Durante años ha sido el freno que evitaba que los defensas se vieran más exigidos de lo necesario. Pero cumple años y no atraviesa su mejor momento. En el Mundial reclamó la presencia de Koke a su lado, un jugador que lo libera de gran parte del trabajo por su generosidad física, pero Luis Enrique no los ha hecho coincidir hasta ahora. Quizás a la próxima.

La sub'21 golea a Islandia en el cierre de la clasificación

España ya estaba clasificada e Islandia no tenía más ambición que terminar dignamente la clasificación para la fase final de la Eurocopa que se disputa el próximo verano. Pero la selección de Luis de la Fuente saltó al campo como si se jugase algo para acabar goleando a los islandeses (2-7). No llegó demasiado pronto el primero, de Oyarzábal de penalti en el minuto 24, pero España apretó en el final de la primera parte para llegar al descanso con 1-4 a favor, tras dos goles de Rafa Mir y uno en propia portería. Carlos Soler, Mayoral y Fabián, con un disparo lejano en el que el portero islandés pudo hacer algo más, cerraron la goleada española.