El hincha de la Roja

Después de la decepción de la Champions, Juanfran nunca ha perdido la ilusión

Juanfran, en un entrenamiento
Juanfran, en un entrenamiento

Después de la decepción de la Champions, Juanfran nunca ha perdido la ilusión

Juanfran llegó a la concentración de la Selección con el peso de haber fallado el penalti decisivo en la final de la Liga de Campeones contra el Real Madrid. Después del partido lloró todo lo que había que llorar, primero en el campo, junto a sus compañeros, y más tarde en el vestuario con su hijo Óliver. Mientras la mayoría de sus compañeros lloraban desconsolados sobre el césped de San Siro, él continuó en pie. Llorando, pero en pie.

Al día siguiente escribió una carta pidiendo perdón a la afición en la web del Atlético y comenzó a superar el golpe. Los compañeros y el seleccionador le han dado ánimos desde su llegada. «Está bien. Además es un jugador buenísimo, y también como persona, y no creo que haya ningún problema», aseguraba el seleccionador en los primeros días concentrados en Las Rozas.

Juanfran no ha vuelto a ver el penalti de la final de Milán. No quiere torturarse. Ya sólo quiere disfrutar de la Selección. Hace cuatro años vivió su primera fase final, en Polonia y Ucrania. «Soy mejor jugador ahora», reconoce el lateral del Atlético. Entonces era el suplente de Arbeloa. Ayer fue elegido en el mejor once de la primera jornada de la Eurocopa. «Lo que más quiero es corresponder en el campo es a la confianza que ha tenido el entrenador en mí», afirma. El defensa español valora mucho la labor de Vicente del Bosque, especialmente en la gestión del grupo. «Ha sabido corregir las diferencias que en algunos momentos ha habido por los enfrentamientos con nuestros equipos», decía la semana pasada en una entrevista con la página web de la Selección.

Juanfran fue uno de los más destacados en el debut. Subió de manera constante por su banda y, además, era uno de los más convencidos de que el gol iba a llegar. Poco antes de que marcara Piqué, se acercó a Jordi Alba y le dijo: «Va a llegar seguro». Y el gol llegó. El lateral español es de los que siempre mantienen la fe. Lo ha hecho con el Atlético y lo hace también con la Selección.

El Mundial fue una experiencia dolorosa, más después de haber conseguido el título en la Eurocopa 2012. Por eso tiene ganas de repetir la experiencia de Polonia y Ucrania. Juanfran siente que tiene dos equipos, el Atlético y la Roja, y por eso las derrotas con España le duelen. «La llamada de la Selección siempre me ha hecho sentirme orgulloso de mi trabajo y ha hecho que mi familia se sienta orgullosa de mí», afirma. «Mi sueño desde niño es vestir la camiseta de la Selección». Ya son 19 partidos los que ha jugado con el equipo nacional. En los últimos dos años ha tenido que alternarse con Carvajal en el costado derecho, pero la lesión del madridista le hace indiscutible en la alineación. A la Eurocopa de 2012 llegó con un único partido de experiencia internacional. Luego, durante el torneo, no jugó ni un minuto. Del Bosque no pudo utilizar el último partido de la primera fase para dar oportunidades a los menos habituales porque se jugaba la primera plaza con Croacia. Pero ahora Juanfran siempre es la primera opción.