Iniesta levanta el ánimo: «Somos España y hay que seguir confiando»

Nadie esperaba una derrota y las caras de los jugadores españoles reflejaban al abandonar el estadio de Burdeos la sensación de haber dejado escapar una oportunidad.

Andres Iniesta, centro, abandona el campo de juego tras finalizar el partido ante Croacia
Andres Iniesta, centro, abandona el campo de juego tras finalizar el partido ante Croacia

La derrota ante Croacia, la primera en la Eurocopa 2016, cambió el paso y el destino de la Roja, fuera del liderato y con Italia como primer rival en una parte del cuadro durísima que invita a Andrés Iniesta a mandar un mensaje a navegantes del vigente campeón: "Somos España".

España tiene seis días para «limpiar la mente», dice Andrés Iniesta. Seis días para olvidar la decepción y preparar el partido contra Italia del próximo lunes. El gol de Perisic fue un golpe para la Selección, que pensaba ya en un encuentro contra uno de los mejores terceros sin mucho tiempo para pensar.

La derrota ante Croacia ha roto las rutinas de la Selección, que ayer disfrutaba de su primer día libre desde que comenzó la Eurocopa. Los jugadores abandonaban el estadio con caras largas, aunque intentaban transmitir un mensaje positivo. Morata, el goleador, prefería no hablar. Los premios individuales, el gol, el «Pichichi» momentáneo en la Eurocopa y el derecho de recompra ejercido por el Real Madrid no le servían de consuelo. «Hay que seguir. No pasa nada, vamos por el lado en teoría más complicado, pero somos España y tenemos que seguir confiando», decía Iniesta. No había brillado tanto el «6» de España como en otros encuentros. «Cada partido es distinto. Intentas buscar el mejor momento. A veces sale bien, otras, no», explicaba.

España perdió el encuentro en los últmos instantes y, con ello, la posibilidad de un camino despejado hasta la final. Ahora, por esa parte del cuadro de competición concurren ocho selecciones que nunca han ganado la Eurocopa. España se tiene que enfrentar a Italia en lo que será la repetición de la última final. Y después, las previsiones son Alemania en cuartos y Francia en semifinales. «Nunca se sabe. En esa parte están selecciones más potentes sobre el papel, pero vamos a ver el siguiente enfrentamiento», insistía Iniesta. «Nadie dijo que esto fuera fácil. El lunes tenemos un partido complicado, pero somos España y hay que seguir», decía Nolito.

El trabajo de recuperación psicológica comenzó inmediatamente después del encuentro, pero queda lo peor para el seleccionador. Pedro expresó su malestar en la previa del encuentro por la falta de oportunidades, una idea que comparte algún jugador más, aunque no lo haga de manera pública. Del Bosque ha repetido la misma alineación en los tres encuentros, una estrategia que debía haber servido para asegurar la primera posición en el grupo y que, sin embargo, ha dejado tocada a la plantilla.

Los titulares acumulan más minutos de competición después de una temporada agotadora y los suplentes acumulan desánimo después de ver toda la primera fase desde el banquillo. Además, los cambios en el siguiente partido sí pueden dejar señalado a algún futbolista. Pero Del Bosque siempre ha sabido manejar el grupo y despejar crisis más graves. El ejemplo es el relevo en la portería. El seleccionador tenía decidido alinear a De Gea en la Eurocopa y ha decidido alinearlo sin condiciones. Le dio la titularidad en el primer encuentro y la mantendrá hasta el final a pesar del escándalo que rodeó al portero unos días antes del debut.

De Gea, que pudo hacer algo más en el segundo gol, estaba triste, como el resto de sus compañeros, después de no haber sabido aguantar un empate que clasificaba a todos. Pero la derrota le ha servido de motivación, como a otros muchos compañeros.

El otro asunto que debe manejar el cuerpo técnico de la Federación es el estado físico del grupo. El calor de Burdeos, después de unos días en la isla de Ré con temperaturas que apenas superaban los 20 grados y con lluvias intermitentes, no era lo mejor para la Selección. «Ha habido calor, un poco de bochorno, pero es lo que toca», reconocía Nolito. «Pero no ha sido por el calor», añadía.

Los jugadores se «castigan» más por la falta de concentración que concedió un contraataque claro a los croatas cuando parecía que España tenía el partido controlado y la clasificación como primera asegurada. «Nos hemos ido a buscar el gol y nos han pillado desprevenidos. No tenía que haber pasado, pero sucede. Hemos tenido la opción de penalti y alguna ocasión más, pero si no concretas...», se lamentaba Iniesta. «Al final te marcan los pequeños detalles. Hemos recibido un gol a la contra. Son cosas que pasan, pero miraremos los errores que hemos tenido cada uno», advertía Nolito.

España tiene ahora seis días para corregirlos.