Ferrari inspira a Red Bull

El equipo de Vettel y Webber se plantea adoptar el modelo que diferencia entre primer y segundo piloto

Webber y Vettel ni se miraron en el podio del pasado Gran Premio de Malasia
Webber y Vettel ni se miraron en el podio del pasado Gran Premio de Malasia

Ferrari inventó las órdenes de equipo en la F-1 y por eso los responsables de la escudería italiana presumen de que nunca les sucedería un caso de indisciplina como el vivido por Red Bull en Sepang. Sebastian Vettel no sólo no acató las consignas de su jefe, sino que, además, engañó a sus superiores para dar caza a su rival y compañero mientras rodaba con el mapa de motor más conservador.

En el Gran Premio de Malasia, la estructura energética no supo gestionar la pugna entre ambos pilotos. Los problemas de ese tipo siempre empiezan mucho antes de que se evidencien en la pista. En Ferrari la condición de primer y segundo piloto está muy bien definida. ¿A nadie le extraña que Felipe Massa, el peor piloto de Ferrari en años, según confirman las estadísticas, renovase en 2012 por un año más? En Maranello tienen claro que la lucha entre dos pilotos del mismo equipo tiene muchas probabilidades de derivar en un conflicto irresoluble y por eso siempre plantean su estructura con un piloto estrella y otro que sea simplemente rápido y consistente. Este planteamiento, además, se refuerza a nivel contractual. Lo reconocía el propio Rubens Barrichello recientemente, cuando afirmaba que su contrato estaba supeditado a trabajar para Michael Schumacher, que logró cinco títulos con la escudería italiana. El acuerdo escrito era muy exigente y estaba muy bien remunerado. Incluso se rumoreaba en el «paddock» que existían penalizaciones por conductas como la protagonizada por Vettel.

Por otra parte, los equipos siempre tienen el control de lo que sucede en carrera y cuando las cosas están claras existen muchas formas de frenar a un piloto para que deje paso a su compañero. Se puede apelar a las estrategias en boxes –tardando un segundo más en un cambio de neumáticos o llamando al piloto de turno en el peor momento de tráfico en pista–, a los comentarios por radio sobre el consumo de combustible o a pequeños fallos en la telemetría para que reduzca el ritmo.

En Red Bull navegan en un término medio. Si Ferrari es el equipo más estricto en este sentido, McLaren es todo lo contrario. Puede que sea una filosofía o una manera de ver las carreras, pero lo cierto es que hace años ya se vivieron peleas intensas entre compañeros. Prost protagonizó varias en dos épocas diferentes. Primero fue con Nikki Lauda, que ganó el campeonato por medio punto. Y después con Ayrton Senna. Las artimañas eran de todos los colores. Algo que también vivió Alonso en 2007 y que, gracias a este planteamiento tan «limpio» y tan deportivo de McLaren, el título acabó en manos de Kimi Raikkonen y Ferrari.

Sebastian Vettel pidió disculpas al propio Webber y a sus jefes el mismo domingo, pero ahora se ha buscado un enemigo en el piloto australiano, que hasta el momento se limitaba a acatar órdenes. El exceso de ambición puede costarle un disgusto al alemán en las próximas carreras. Al fin y al cabo, la ayuda de su compañero siempre es bienvenida.

Domenicalli exculpa a Alonso de lo sucedido en sepang

El jefe de equipo de Ferrari, Stefano Domenicalli, admitió ayer que la decisión de mantener a Alonso en pista después del choque sufrido con Vettel fue un riesgo innecesario. El italiano reconoció que discutieron de forma intensa si llamar a Alonso a boxes para sustituir la pieza, pero que finalmente se encomendaron a la fortaleza del ala delantera. Confiaron en que aguantaría unas vueltas más, ya que hasta llegar a la recta parecía sujeto por el único soporte que quedaba en buen estado. Llamarle hubiera supuesto caer a la última posición. Además, dos vueltas después tendría que haber vuelto a parar para cambiar los neumáticos.