Fútbol

Hora para un líder

El Real Madrid busca su versión buena en el derbi mientras el Atlético quiere puntuar en casa del rival por sexto año consecutivo. Ramos, el capitán blanco, ha jugado todos los minutos con Julen.

El Real Madrid busca su versión buena en el derbi mientras el Atlético quiere puntuar en casa del rival por sexto año consecutivo. Ramos, el capitán blanco, ha jugado todos los minutos con Julen.

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Lo bueno de la Liga es que no da tiempo a quedarse dando vueltas por lo sucedido. Apenas hay tiempo entre partidos para celebrar los buenos encuentros, así que no hay tampoco momentos para las lamentaciones: «En el fútbol todo va rápido, las victorias y las derrotas. Todo hay que dejarlo atrás rápido, porque ahora tenemos un reto magnífico como es el derbi ante el Atlético. Igual que no nos paramos en las victorias tampoco lo hacemos en las derrotas», explicaba ayer Lopetegui, que no se altera nunca, pero al que no se le escapa que el partido de hoy va a medir su trabajo al frente del conjunto blanco.

La derrota en Sevilla ha dejado la sensación de que en los días importantes al conjunto blanco le ha faltado capacidad para soportar los malos momentos, como si esa resiliencia de otras campañas se hubiera perdido u olvidado durante el verano. Cuando ha ganado se ha visto que el Real Madrid tiene talento para hacer grandes partidos; pero falta por descubrir si tiene carácter para superar las adversidades. Ayer, en Twitter, Ramos colgó una foto de sus tatuajes y escribía : «Sobran las palabras», junto a la imagen de su espalda. De lo que consiga transmitir el capitán a sus compañeros dependerá el modo en el que afronte el Madrid el choque de hoy. El capitán es la voz más respetada, el hombre que aconseja a los jóvenes y una vez que se ha ido Cristiano, la figura indiscutible. Bale no tiene la personalidad de un líder y Modric es más de hablar en el campo.

En el club siempre han valorado que, en años pasados, la capacidad de unir de Ramos haya sido fundamental para que toda la plantilla remase hacia la misma dirección. El capitán se ha ganado el derecho a tener voz en el Real Madrid, como lo tiene en la Selección, donde la llegada de Luis Enrique se veía como una amenaza, lo que resulta ser una «fake news». En el Bernabéu, Lopetegui y el capitán mantiene tan buena relación que ha jugado todos los minutos.

Ramos tiene dos tareas hoy: conseguir poner a punto a sus compañeros y que no entren con la frialdad con la que lo hicieron en Sevilla y medirse con Griezmann, a quien ya respondió en una conferencia de Prensa hace muy poco. Antes, los derbis los marcaban los duelos entre Diego Costa y el defensa blanco, pero esa tensión se ha relajado por su roce en la Selección. En el de hoy, el punto de más morbo es seguir detenidamente cómo van a enfrentarse el delantero francés y el capitán blanco. Es verdad que Sergio Ramos no está en su mejor momento porque él se pone en forma jugando partidos y su mejor versión siempre aparece cuando la temporada ya ha avanzado, pero su capacidad competitiva es incomparable. Con Ramos convencido, el Madrid cree mucho más.

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