Iago está preparado

El delantero del Celta es la solución de Lopetegui cuando los partidos se atascan, pero asume su función sin preguntas.

Iago Aspas, durante el entrenamiento de ayer en Krasnodar
Iago Aspas, durante el entrenamiento de ayer en Krasnodar

El delantero del Celta es la solución de Lopetegui cuando los partidos se atascan, pero asume su función sin preguntas.

«Si me dan un cuarto de hora tengo que hacer lo máximo para ganar minutos para el próximo partido», reconoce Iago Aspas. El delantero del Celta asume su lugar en la Selección. Ha sido suplente en ocho de sus diez partidos como internacional, pero eso no le impide trabajar para ser útil a la Roja. «Para mí es un sueño estar aquí y aprovecharé todos los minutos que tenga para aportar al equipo lo más que pueda», dice concienciado. Y, en lugar de quejarse por no tener más oportunidades sobre el césped, intenta aprovechar las ventajas que le da poder observarlo todo desde fuera cuando entre en el campo. «Cuando vienes a la Selección sabes que estás con los mejores jugadores del país. En el banquillo, visualizas lo que podrás hacer si puedes jugar», dice. Y cuando sale, lo hace.

El último ejemplo fue el partido del sábado contra Túnez. En 15 minutos consiguió lo que España no había conseguido en los 75 anteriores y desatascó un partido que se le había hecho bola a la Selección. Así han llegado los cinco goles que ha conseguido con la Roja, analizando desde fuera lo que tiene que hacer para ayudar al equipo. Y así ha sido desde el comienzo. Lopetegui permanece invicto en sus veinte partidos como seleccionador, pero probablemente cuando más cerca estuvo de la derrota fue contra Inglaterra, en el amistoso disputado en noviembre de 2016. Cuando Iago apareció en el campo tras el descanso, los ingleses ya ganaban por 1-0 y, nada más comenzar el segundo tiempo, llegaba el segundo de Vardy. España estaba perdida, superada, hasta que en los últimos cinco minutos del encuentro, entre Aspas e Isco consiguieron el empate. «Creo que haber debutado con tan buen pie me ha hecho un hueco y que a lo mejor sin tener un día bueno me sigan llamando», reconocía hace unos meses.

El delantero del Celta añade a su capacidad de observación desde el banquillo las horas pasadas viendo fútbol en televisión. «Me gusta muchísimo. Veo Champions, Liga Europa, Primera, Segunda, y muchos partidos de otras ligas», decía en una entrevista con LA RAZÓN en el mes de noviembre. Y a todo eso le añade su capacidad para aportar cosas al equipo desde distintas posiciones. «Creo que es buena esa polivalencia. Te da muchas más opciones para disfrutar de minutos. Esa versatilidad me viene bien para mi estilo de juego», admite. Eso le permite jugar al lado de cualquiera de los otros dos delanteros convocados, especialmente Diego Costa y Rodrigo. Especialmente con Costa, al que acompañó desde el comienzo en el amistoso contra Suiza y en los últimos minutos ante Túnez. «Cada delantero tiene su condición, ha sido una excelente solución al final del partido. El equipo tiene que tener recursos para superar dificultades. Han tenido una buena respuesta tanto Diego como Aspas, igual que Rodrigo en la primera parte», reconocía el seleccionador, Julen Lopetegui, tras el triunfo ante los tunecinos.

Iago ha sido el máximo goleador español esta temporada. Ha marcado 22 tantos, más que cualquier otro delantero con posibilidades de haber sido convocado por Lopetegui. Pero, además, añade visión de juego. Quizá influya que desde pequeño no se fijara en ningún delantero goleador del Celta. Su modelo no era Gudelj sino Mostovoi, el alma del Celta de Víctor Fernández que se convirtió en uno de los equipos más atractivos del continente.

El delantero sigue sumando para hacerse un hueco para hacerse un hueco en el equipo inicial de Lopetegui. Ninguno de sus compañeros puede competir con él en la relación entre goles y minutos jugados. Ha marcado cinco en diez encuentros, pero en la mayoría de ellos ha salido desde el banquillo. Una solución para Julen.