Luis de la Fuente, el inventor de los campeones de Europa sub'21

Luis de la Fuente, seleccionador español, con la Copa de campeones de Europa
Luis de la Fuente, seleccionador español, con la Copa de campeones de Europa

Con los años, Luis de la Fuente ha perdido los rizos y el bigote que lucía como futbolista, pero no ha descuidado la forma física. Cada día trabaja en el gimnasio para no perder la forma. Desde allí atiende el teléfono para las entrevistas o habla con sus colaboradores. Tampoco ha perdido la visión de juego que exhibía cuando corría la banda izquierda en el Athletic. Era algo más que un lateral clásico, un adelantado a su tiempo que participaba en ataque. Por eso en el Sevilla muchas veces se atrevieron a darle el "10"y adelantar su posición en el centro del campo.

Al Sánchez Pizjuán llegó como ganador de dos Ligas y una Copa con aquel Athletic de principios de los 80 que dirigía Javier Clemente. Pero no heredó las ideas futbolísticas del rubio de Baracaldo. Después de comenzar su carrera como entrenador en las categorías inferiores del Athletic, con un parón para ejercer de delegado del primer equipo en la época de Joaquín Caparrós, se marchó a dirigir al Alavés, donde no pudo triunfar.

Fue su última parada antes de incorporarse a las divisiones inferiores de la Roja. Se integró con facilidad en el grupo que dirigía Ginés Carvajal. La recomendación de su ascenso para dirigir a la sub'21 como sustituto de Albert Celades fue el penúltimo servicio de Ginés a la Federación. De la Fuente ya había sido campeón de Europa con la selección sub'19 que ha sido la base de estos sub'21 que han vuelto a dominar el continente. Allí estaban Ceballos, Vallejo, Meré, Sivera, Unai Simón y algunos más. También Asensio y Rodri, cuya ausencia ha sabido gestionar de la mejor manera.

Los dos futbolistas le hicieron ver su falta de predisposición anímica para enfrentarse al Europeo, pero nunca se ha escuchado un reproche del seleccionador. Su ausencia se convirtió en una motivación para los que sí acudieron. "Me parece un ejercicio de honestidad y de honradez", decía sobre la renuncia de los ausentes en este periódico antes del torneo. "Un futbolista tiene que estar total y absolutamente seguro de que va a poder rendir al límite de sus posibilidades", advertía. Y así han estado los 23 convocados.

En lugar de lamentarse por los que no estaban, decidió integrar a sus sustitutos. Así han aparecido Marc Roca y Dani Olmo, por ejemplo, dos de los más destacados durante el torneo. Supo cambiar de planes sin Asensio y sin Rodri igual que supo modificar el equipo después de la primera derrota ante Italia. Ese primer partido dejó entrever cierta inconsistencia del equipo, que no supo aguantar la ventaja del extraordinario gol de Ceballos.

Entre la alineación del primer partido y la de la final hay cinco diferencias, cinco futbolistas nuevos, incluido el portero, y un pequeño cambio de sistema. Desapareció el delantero centro y se hizo importante la presencia de Mikel Oyarzabal como falso "9". Era un apoyo más para los centrocampistas sin dejar de ser un valor seguro en el área. Mayoral pasó a ser la opción para las segundas partes y también ha respondido con goles ante Polonia en el último partido de la primera fase y en la semifinal ante Francia.

El valor del técnico se ha mostrado sobre todo en decisiones como la convocatoria de Dani Olmo, al que recuperó en la fase de clasificación para la Eurocopa después de dos años de ausencia de las selecciones españolas y que se ha convertido en uno de los mejores del torneo. También en la confianza en Vallejo. El central del Real Madrid es el hombre fuerte de ese vestuario desde hace muchos años. Era el capitán ya en la selección sub'19 que ganó el Campeonato de Europa en 2015. El brazalete no le imponía, ya era capitán del Zaragoza en Segunda División con 18 años. Y su falta de minutos durante la temporada no hizo dudar al seleccionador.

La actuación de Vallejo en la final dio la razón una vez más a De la Fuente. El seleccionador sabía lo que España necesitaba para ganar.