Argentina

El hermetismo argentino despierta intrigas en Brasil

Desde Daniel Passarella en Francia 1998 hasta la última experiencia con Maradona en Sudáfrica 2010, los mundiales fueron tiempo de introspección sin muchas alteraciones externas.

Desde que la selección argentina ingresó al predio Cidade do Galo en Belo Horizonte, el hermetismo de la delegación albiceleste no ha tenido fisuras de cara al debut del próximo domingo ante Bosnia-Herzegovina en Río de Janeiro.

De esta manera, esta plantilla argentina refuerza una historia reciente mundialista donde la preservación de la intimidad del grupo fue una prioridad.

Desde aquella lejana historia del conjunto albiceleste conducido por Daniel Passarella en la cita mundialista de Francia 1998 hasta la última experiencia con Diego Maradona en Sudáfrica 2010, los mundiales fueron tiempo de introspección sin muchas alteraciones externas.

La última experiencia de puertas más abiertas fue durante la Copa del Mundo de 1994 en Estados Unidos, cuando el conjunto argentino dirigido en ese momento por Alfio Basile tenía un perfil más permisivo.

Las cuatro ediciones siguientes estuvieron signadas por este hermetismo que hoy también despierta intrigas en Belo Horizonte.

Tanto ayer como la matutina prevista para hoy, la plantilla liderada por Lionel Messi cumplirá con prácticas de puertas cerradas.

Incluso el técnico Alejandro Sabella y los referentes del conjunto albiceleste se molestaron ayer con los medios de prensa que treparon a un montículo frente a la concentración para tomar imágenes y 'espiar' los movimientos matinales.

Esta tarde, será el turno de una práctica abierta al público en el estadio Arena Independência, una imposición del Comité Organizador y de la FIFA, que le dará una primera apertura al blindaje con el que llegó el elenco albiceleste a Brasil.