El tirón del consumo

Análisis. La reducción del paro en 577.000 personas ha disparado el consumo de los hogares un 3,5%

La Razón
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El incremento de la recaudación tributaria sobre la cantidad presupuestada es uno de los pilares básicos sobre los que el Gobierno está sustentando su tesis de que el objetivo de déficit comprometido con las autoridades comunitarias para el presente ejercicio es factible. Es normal que las previsiones de cualquier Gobierno sean prudentes, como lo es también que una mejoría generalizada de los principales parámetros de la economía dispara los ingresos impositivos de un país.

La economía española habrá crecido en el tercer trimestre del año –el primer avance del INE se dará a conocer el próximo viernes– a un ritmo interanual del 3,4%, una décima por encima del nivel medio esperado para el conjunto del año. La gran artífice de este ritmo, que recuerda a los años de bonanza, es la demanda interna, que ha tomado el relevo al sector exterior. Dos factores están empujando la misma: el consumo de los hogares y la inversión. Esta última estaba creciendo en la primera mitad del año a tasas interanuales del 6,1%; el gasto de los hogares, al 3,5%, cuatro décimas por encima del crecimiento económico en esas fechas.

¿Qué ha disparado el consumo doméstico? Por encima de todo, la confianza. Pero por lo que pueda suceder en el futuro nunca se han nutrido las arcas de Hacienda.

En los últimos doce meses, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa, un total de 576.900 personas han abandonado las listas del paro. Es decir, más de medio millón de ciudadanos han mejorado su situación económica y han entrado en el círculo del consumo. Tributan por el IRPF y, además, por el IVA. Eso explica en buena parte que en los nueve primeros meses del año la recaudación por el Impuesto sobre el Valor Añadido haya crecido un 6,1% en relación con el mismo periodo del año anterior. Queda el tercer trimestre del año, el más compulsivo para el consumo. El Gobierno da por seguro un incremento para el conjunto del año del 5,5%, lo que aproximará la recaudación al umbral de los 60.000 millones de euros, un nuevo récord.

Lástima que la parte que el Estado cede a las comunidades autónomas no sirva para satisfacer las necesidades de gasto de muchas de ellas y que España vea comprometido el objetivo de cerrar el año con un déficit para el conjunto de las administraciones públicas superior al 4,2% que había previsto con Bruselas. La Administración central tiene un colchón de 8.500 millones de euros que puede que no sean suficientes.