Declaración de la renta

Estas son todas las deducciones disponibles en la Renta de 2025 para autónomos y PYMES

La Agencia Tributaria establece varias deducciones para estos dos colectivos, permitiendo reducir el resultado fiscal

Economía.- Agencia Tributaria actualiza Renta Web para incluir cambios en deducciones de C-LM y Comunidad Valenciana
Economía.- Agencia Tributaria actualiza Renta Web para incluir cambios en deducciones de C-LM y Comunidad ValencianaEuropa Press

La campaña de la declaración de la renta ya ha comenzado y millones de contribuyentes ya está descubriendo si deben hacer frente a este impuesto. Este proceso, que se repite anualmente y que suele dar comienzo en el mes de abril, implica llevar a cabo un trámite con la Agencia Tributaria donde se informa al Estado de todos los ingresos obtenidos durante el año.

Para este año, los ciudadanos deben rendir cuentas con el organismo público sobre los ingresos del 2025 y, según el resultado, deberá abonarse cierta cantidad de dinero o, en caso contrario, recibir una devolución por parte de Hacienda.

No obstante, este resultado final está sujeto a las numerosas deduccionesque existen. Tanto trabajadores por cuenta ajena como trabajadores por cuenta propia cuentan con una serie de gastos que puede ser deducibles en el IRPF y que benefician al contribuyente.

En el caso de autónomos y pequeñas y medianas empresas (PYMES), existen de diferentes mecanismos fiscales que permiten aliviar la carga tributaria, siempre que los gastos estén debidamente justificados y vinculados a la actividad económica.

¿Qué son los gastos deducibles en el IRPF?

Los gastos deducibles en el IRPF son aquellos que Hacienda permite desgravar de las ventas e ingresos para calcular el beneficio de la actividad, que es sobre el que se aplicará el porcentaje de IRPF que corresponda.

Por ello, se trata de las cantidades que el profesional puede restar de los ingresos para saber cuál ha sido su beneficio neto, consiguiendo que la base imponible sobre la que se va a calcular el IRPF sea menor, dando lugar a un ahorro fiscal.

¿Qué gastos pueden deducirse los autónomos en el IRPF?

Para que un gasto pueda ser desgravado por el autónomo, este debe estar vinculado con la actividad profesional. Además, el trabajador deberá poder respaldar este gasto a través de tickets y facturas para que sea valido de cara al organismo público.

Entre los más habituales dentro de los autónomos son los siguientes:

  • Cuota de autónomos: se refiere al gasto necesario para llevar a cabo la actividad económica, y es deducible en la declaración del IRPF.
  • Alquiler del local u oficina: los gastos por trabajar en un local y el alquiler pueden ser desgravados.
  • Suministros (luz, agua, teléfono, internet): en vivienda habitual, se deduce un porcentaje (normalmente el 30% de la parte afecta a la actividad). En local, el 100%.
  • Material y gastos de oficina: desde papelería hasta software, equipos informáticos o herramientas necesarias para la actividad.
  • Consumos de explotación: adquisiciones de mercaderías, materias primas y auxiliares, combustibles, elementos y conjuntos incorporables, envases, embalajes y material de oficina son deducibles.
  • Servicios profesionales: honorarios de gestoría, asesoría, abogados, auditores o consultores.
  • Reparaciones y conservación: gastos relacionados con el mantenimiento, repuestos y adaptación de bienes materiales
  • Gastos de formación: cursos, seminarios o suscripciones relacionadas con la actividad profesional.
  • Gastos de publicidad: los gastos asociados a la publicidad y promoción de la actividad pueden ser deducibles.
  • Transporte y desplazamientos: billetes, combustible o mantenimiento del vehículo si se justifica su uso profesional.

Deducciones disponibles para PYMES

En el caso de las pequeñas y medianas empresas, los gastos deducibles guardan especial vinculo con el de los autónomos, ya que deben estar igualmente relacionados con la actividad económica de la empresa y contribuir al desarrollo del negocio. En este caso, son aquellos que pueden restarse de los ingresos para determinar el beneficio sobre el que se aplica el Impuesto sobre Sociedades.

Algunos de los más destacados son:

  • Gastos de explotación: alquileres, suministros, seguros y servicios profesionales relacionados con la actividad.
  • Gastos de personal y cotizaciones sociales: sueldos, Seguridad Social y formación vinculada al puesto.
  • Amortizaciones y provisiones: imputación periódica de la pérdida de valor de activos y provisiones justificadas.
  • Inversión en I+D+i y digitalización: gastos e inversiones en proyectos innovadores o tecnologías que mejoren procesos.
  • Gastos financieros y costes externos: intereses y comisiones por financiación relacionados con la actividad empresarial.
  • Deducciones por creación de empleo y sostenibilidad: incentivos vinculados a contratación o actuaciones de eficiencia energética y economía circular.