Lagarde rebaja las previsiones globales a 3,4 % este año y 3,6 % en 2017

El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, y la presidenta del FMI, Christine Lagarde
El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, y la presidenta del FMI, Christine Lagarde

El FMI ha revisado hoy a la baja las previsiones de crecimiento global, hasta un 3,4 % en 2016 y un 3,6 % en 2017, lastradas por un repunte menor del esperado en los países avanzados y las dudas sobre los emergentes, con China en plena desaceleración y Brasil en aguda recesión.

Estas cifras, incluidas en la actualización del informe de cabecera "Perspectivas Económicas Globales"del Fondo Monetario Internacional (FMI), suponen una rebaja de dos décimas porcentuales respecto a los cálculos de octubre para la economía mundial tanto en este año como en el próximo, al apuntar "la gran incertidumbre en el ambiente".

"La desaceleración y el reequilibrio de la economía china, la caída de los precios de las materias primas y las tensiones a las que se encuentran sometidas algunas de las principales economías de mercados emergentes continuarán lastrando las perspectivas de crecimiento en 2016-17", indica la institución financiera dirigida por Christine Lagarde.

China continúa su proceso de desaceleración y crecerá un 6,3 % este año y un 6 % el próximo -ambas cifras se mantienen respecto a octubre-, dentro de su transición hacia un modelo más basado en la demanda interna y el descenso en la inversión, según el FMI.

EE UU, por su parte, mantendrá su ritmo actual de crecimiento, con un 2,6 % estimado para 2016 y 2107, dos décimas menos en ambos casos que lo previsto en octubre, pero "no logrará cobrar nuevo impulso"debido a la apreciación del dólar y al retroceso del precio del petróleo, que está afectando a la inversión energética.

Al otro lado del Atlántico, la zona euro continúa su tibia recuperación, con un crecimiento estimado del 1,7 % para este año y el próximo, con España a la cabeza de las grandes economías europeas con una expansión prevista del 2,7 % para este año.

"En la zona del euro, el fortalecimiento del consumo privado -estimulado por el abaratamiento del petróleo y las condiciones financieras favorables- está compensando el debilitamiento de las exportaciones netas", subraya el Fondo.

Efe