Liquidez inmediata para mejorar la tesorería de las empresas

Bravo Capital ofrece a sus clientes «factoring», una modalidad de financiación, que consiste en la cesión de facturas de una compañía.

El «factoring» es una modalidad de financiación que pueden utilizar las compañías y que no es más que la cesión , por parte de la empresa, de sus facturas a una entidad para que se encargue ésta de la gestión de cobro contra sus clientes. Bravo Capital es esa entidad que anticipa el valor de las facturas al cedente de las mismas, aplicándole un tipo de interés y una comisión por factura al descuento. Luis de Gregorio, director de Cuentas de Bravo Capital, explica cómo es el proceso, las ventajas, así como quiénes se pueden beneficiar de esta forma de financiación.

El proceso: «En Bravo Capital estudiamos la solvencia y capacidad de pago del deudor que es, finalmente, el obligado a pagar la factura a su vencimiento. Ésta es una diferencia muy importante a la hora de dar agilidad a este tipo de operaciones. Una vez formalizada la operación, Bravo Capital se encarga de gestionar el cobro al vencimiento de las facturas».

Quiénes pueden acceder: «Cualquier empresa que genere cuentas a cobrar o que tenga créditos comerciales, independientemente de su tamaño y del sector donde opere, puede realizan factoring».

Ventajas: «Proporciona liquidez inmediata a las empresas, financiando el importe de las ventas; facilita un control contable de la cartera de facturas, aumentando la eficacia de la gestión de pagos y, sobre todo, permite una mejor planificación de la tesorería evitando posibles desviaciones».

Mejor balance: «Contribuye a mejorar el ratio de los balances de las empresas, ya que, al eliminar las cuentas a cobrar, está mejorando los ratios de endeudamiento y de circulante de las compañías. En este sentido, es muy utilizado por las grandes compañías para dejar los balances mejor estructurados al cierre del ejercicio».

Qué les diferencia: «Bravo Capital ofrece ‘‘factoring’’ para apoyar el crecimiento de las grandes empresas españolas. Lo que nos diferencia de la competencia es fundamentalmente la agilidad en la contestación, la gestión sencilla y personalizada, que facilitamos liquidez inmediata en las ventas de las compañías sin que tengan que esperar a que el cliente emita la orden de pago, que nuestro riesgo no sale en CIRBE y que nuestra financiación sale de nuestros fondos y no de los depositantes, como es el caso de los bancos. A esto hay que añadir algo ya comentado con anterioridad, y que es muy importante, en Bravo nos basamos fundamentalmente en la calidad crediticia del deudor, que es el que tiene que pagar las facturas».

Evolución: «En los últimos seis meses, la evolución de esta actividad en Bravo Capital ha sido excelente, con una producción superior a los 80 millones de euros, y resolviendo situaciones que entidades financieras o empresas especializadas no han sabido solventar.

Objetivos: «Nuestros objetivos son muy agresivos, y esperamos acabar el año con una producción cercana a los 120 millones de euros».

Respuesta: «En estos momentos, podemos decir que tanto las grandes empresas como las pymes están recurriendo al ‘‘factoring’’ como un instrumento de financiación, si bien, en el caso de grandes empresas, la operación se realiza sin recurso, ya sea para disminuir la partida de clientes del balance y mejorar, por tanto, su estructura, o para trasladar al factor el riesgo de insolvencia. En el caso de pymes, se ha producido en los últimos años un incremento importante del ‘‘factoring’’ como instrumento de financiación, es decir para generar tesorería».

Factura electrónica: «De momento, no hemos notado la agilidad que se esperaba con su llegada. Esperemos que en 2016 se empiecen a notar los resultados y la financiación a través del ‘‘factoring’’ sea más rápida».

Financiación alternativa: «Las empresas españolas cada vez son más conscientes de que tienen que diversificar las fuentes de financiación, aunque los cambios no son fáciles, ya que tenemos cierta tendencia a seguir haciendo lo que hacemos siempre. Si notamos que cuanto más grandes son las empresas, más abiertas están a diversificar, ya que entienden que deben tener otras fuentes de financiación que no sean bancarias. Este tipo de empresas suelen tener, además, equipos financieros que entienden mejor lo que puede suponer el dinero de inversores.

¿Crece el crédito?: «El ejercicio 2015 se presentaba como un reto importante para Bravo Capital ya que el crédito bancario empezaba a llegar a la mayoría de las empresas y existía una enorme liquidez en el mercado».

Sectores más activos: «En este entorno complicado hemos alcanzado en los ocho primeros meses del 2015 nuestros mejores resultados, gracias a que hemos sabido trasladar a las compañías la necesidad de que tienen que contar con otro proveedor financiero. Si bien los bancos están prestando con agresividad, hay diversas razones que pueden hacer que se restrinja de nuevo el crédito en los próximos años: concentración bancaria, supervisión del Banco Central Europeo, test de estrés, etc. Estos argumentos han calado en los equipos financieros y hemos conseguido entrar en muchas nuevas compañías con un pequeño porcentaje de su financiación. También hemos sabido estructurar operaciones complejas que han hecho que nuestra inversión se haya incrementado de forma importante en los meses de junio, julio y agosto».