Transporte
Renfe echa el freno y aparca su llegada a París por las dificultades para homologar los trenes
También abandona el proyecto de enlazar Barcelona con Toulouse. El Gobierno denuncia falta de equidad frente a la apertura del mercado español, que permite operar a la francesa Ouigo desde 2021
Renferenuncia, al menos "temporalmente", uno de sus proyectos más ambiciosos en el extranjero: la conexión de alta velocidad entre Madrid y París. El operador ferroviario público frena así una iniciativa en la que llevaba trabajando cerca de una década por las dificultades en el proceso de homologación de los trenes, para lo que no ve un horizonte "fiable".
Fuentes de Renfe han confirmado a Efe la decisión de abandonar el proyecto Madrid-París, el trayecto más rentable con Francia, lo que le ha llevado a resolver el Acuerdo Marco que mantenía con SNCF Réseau. En su lugar, la compañía apuesta por priorizar la operativa en España. El principal escollo ha sido la homologación de los trenes en la red ferroviaria francesa. Este proceso, indispensable para garantizar la seguridad y compatibilidad técnica, se ha prolongado durante años sin la posibilidad de establecer un horizonte temporal fiable para su culminación y la obtención del Certificado de Seguridad Único (CSU), imprescindible para operar en ese corredor.
Por ello, ha retirado la reserva de surcos de explotación en el corredor París-Lyon de alta velocidad y da por concluido el proyecto de homologación de los trenes Avril (S106) de Talgo, en Francia. Aquellos que contaban con los sistemas específicos para operar en Francia han sido incorporados al servicio en España. En consecuencia, también se ha abandonado el proyecto de enlazar Barcelona con Toulouse, previsto inicialmente para mediados de 2025.
No obstante, desde Renfe insisten en que no se trata de una renuncia definitiva, sino que el proyecto se retomará "cuando las condiciones técnicas y operativas lo permitan". La decisión, en cambio, no afecta a la continuidad de la explotación de las líneas internacionales que actualmente opera Renfe en Francia: las conexiones Madrid-Marsella y Barcelona-Lyon, que viene operando desde 2023 y transporta casi 650.000 viajeros anuales, según las cifras de la compañía.
La conexión con París es un proyecto largamente acariciado por Renfe, desde 2024, e inicialmente estaba previsto su arranque para los Juegos Olímpicos de la capital francesa, en julio de ese año. Este parón en el proyecto parisino pone más difícil llegar al 10% de los ingresos mediante la operación internacional en 2028, tal como establece el Plan Estratégico de Renfe.
Los continuados retrasos por parte de las autoridades francesas han generado malestar en el Gobierno español, que considera que Francia no ha actuado con la misma equidad en la apertura de su mercado ferroviario que España. El país vecino mantiene un sistema ferroviario más cerrado y con una normativa técnica compleja. Esta situación dificulta la entrada de nuevos competidores, al exigir adaptaciones específicas que no siempre son fáciles de implementar ni de evaluar por organismos independientes.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha sido especialmente crítico con las exigencias francesas, porque entiende que España ha sido mucho más laxa en los permisos a Ouigo (de la pública francesa SNCF, que es además la entidad que homologa los trenes), que opera aquí desde 2021.