La AVT denuncia que los traslados de presos etarras son ya masivos, entre ellos el de Troitiño

Recuerda que ninguno de los terroristas colaboran con la Justicia “porque no se acuerdan de nada”

“El plan de acercamiento de presos etarras que ha comenzado este Gobierno no cesa. Los traslados, que podríamos catalogar ya como masivos, nos llevan hoy a seis nombres entre los que se encuentran etarras con muchas víctimas mortales”, según denuncia la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).

Además, subraya que cuando comparecen ante la Justicia, como ha ocurrido en los últimos juicios, no se acuerdan de nada y no contribuyen a esclarecer los crímenes cuya autoría se desconoce.

Sobre los acercamientos anunciados hoy por Instituciones penitenciarias señalan que Aitzol Mautúa Eguren cumple una pena de 20 años por pertenencia a banda armada, tenencia de explosivos, tenencia de armas sin licencia y falsedad en documento público.

Mikel Arrieta Llopis está condenado a 30 años de cárcel por asesinar en 1982 en el restaurante chileno Sestao-Portugaletea a dos inspectores de Policía y una civil: Agustín Martínez Pérez, Alfonso Maside y Cristina Mónica Illarramendi Ricci. Ese mismo año, también asesinó al ingeniero de la Central Nuclear de Lemoniz, Ángel Pascual Múgica, y al Jefe de la Policía Municipal de Baracaldo, José Aybar Yáñez. En abril del 82, también fue condenado por el lanzamiento de granadas contra el Cuartel de la Guardia Civil de La Salve. Tras esta acción, el comando Vizcaya, al que él pertenecía, ametralló a los integrantes de una patrulla de la Guardia Civil en Algorta.

Víctor Franco Martínez cumple una condena de 22 años de prisión por el ataque con cócteles molotov a una patrulla de la Ertzaintza en Portugalete (Vizcaya) el 5 de agosto de 2001. Él y otros cinco terroristas produjeron quemaduras graves a los dos agentes de la policía autonómica vasca.

Andoni Otegi Eraso suma más de mil años de condena, y cuenta con delitos como el asesinato de José Javier Múgica Astibia el 14 de julio de 2001, y el asesinato de Cecilio Gallego Alaminos y Silvia Martínez Santiago el 4 de agosto de 2002 en Santa Pola.

Agustín Almaraz fue condenado a 48 años de prisión por el asesinato de Emilio Castillo López de la Franca el 18 de marzo de 1993 en San Sebastián, a 29 de años de prisión por el asesinato de Ángel María González Sabino el 2 de junio de 1993 en San Sebastián y a 30 años de prisión por el atentado el 13 de enero de 1995 en Bilbao que acabó con la vida de Rafael Leiva Loro y Domingo Durán.

Antonio Troitiño se encuentra cumpliendo prisión por un delito de integración en organización terrorista al reintegrase en ETA una vez puesto en libertad en 2011, acumulaba una condena de miles años por su participación múltiples atentados que acabaron con la vida de 22 personas, como el de la Plaza República Dominicana el 14 de julio de 1986 que asesinó 12 guardias civiles.

“Una vez más reiteramos nuestra más absoluta indignación ante esta situación y repetimos nuestra petición de que se exija la colaboración con la Justicia a los presos etarras que quieran ver mejorada su situación penitenciaria. Ahora nos toca la difícil labor de comunicar a los familiares de todas las víctimas de estos sanguinarios etarras estas terribles noticias. Aunque se enterarán antes por la prensa, pues se ha informado a los periodistas prácticamente a la vez que a la AVT, lo que hace imposible que nuestras psicólogas asistan a las víctimas comunicándoles este tipo de noticias. Todos los que no tuvieron ningún tipo de humanidad con sus familiares, hasta el punto de asesinarles a sangre fría, hoy el Gobierno de España les complace con el humanitario gesto de poder cumplir sus condenas cerca de sus familiares”, subraya la AVT.