44 envoltorios a medida

¿Cómo se embalaron los bienes recuperados?

–Si algo ha tenido Aragón en todos estos años de espera es tiempo. Será por ello que, pese a que no gustaron en el gobierno autonómico las formas, tenían todo atado. Sabían a lo que iban y cómo lo tenían que hacer. Al grano. 44 piezas que conocían a la perfección. Sólo conocían en persona las siete obras que permanecían expuestas, por razones obvias. Aun así, cada objeto disponía de su propio envoltorio: «Hecho a medida y con los materiales oportunos», comentan. Por ejemplo, piezas rígidas para las tablas y los mas grandes para los alabastros.

¿Cómo fue el traslado?

–Fue coordinado por la parte aragonesa, pero los responsables eran de «una empresa especializada en este tipo de trayectos y obras» –Queroche–. Fue por ello que en menos de diez horas se logró terminar todo el trabajo dentro del museo, cuando la Guardia Civil hablaba inicialmente de un tiempo de «al menos tres días».

¿Cómo se desarrolló?

–Para el viaje de 70 kilómetros «tampoco se requería una conducción especial», «bastaba con los embalajes previos». Algo menos de hora y media de trayecto que se escoltó por tierra, con el convoy de la Guardia Civil –más una furgoneta de apoyo con todos los materiales necesarios para la operación–, y por aire, con un helicóptero.

¿Qué queda pendiente?

–Para hoy resta la retirada de los envoltorios, «que por cuestión de horarios no se ha podido hacer», y para el fin de semana ya esperan «tener listo buena parte del tesoro –todas las piezas que no haya que mandar a restaurar»–, que se suma a las 51 piezas recuperadas en 2016.