Política

Alicia Sánchez-Camacho: «No me intimida la lista única de independentistas»

Alicia Sánchez-Camacho
Alicia Sánchez-Camacho

En apenas una semana, muchas cosas han cambiado en la política catalana. Tras renunciar a la consulta, Artur Mas ha planteado un sucedáneo y, a la vez, ha fijado la vista en unas futuras elecciones de carácter plebiscitario. Alicia Sánchez-Camacho no teme esas últimas maniobras.

–¿Qué le parece el 9-N alternativo diseñado por Artur Mas, una costillada o un desafío a la legalidad?

–No hay ningún 9-N alternativo. La historia del proceso y el referéndum ilegal se ha acabado. Lo único que hace ahora Artur Mas es alargar la agonía con simulacros para poder contentar al electorado al que ha estado engañando durante todos estos años diciéndoles que podrían ir a votar.

–¿Entonces el PP no va a impugnar este simulacro?

–El Gobierno ha actuado hasta ahora como debía actuar y es haciendo cumplir las leyes de nuestra democracia. Ante las nuevas ocurrencias del presidente de la Generalitat, sólo podemos hacer una cosa y es analizar estos camuflajes y comprobar si vulneran la Ley o no. Si consideramos que es así, pues activaremos los mecanismos legales necesarios. Lo único que intenta Mas con este simulacro del 9-N es solucionar sus propias problemas e intentar remediar la caída de votos de CDC.

–Mas ha comenzado los contactos para formar una lista única independentista. ¿La teme?

–No me intimida, me es absolutamente indiferente la candidatura única. Mas intenta sacarse cada día un conejo de la chistera para ignorar sus responsabilidades y no gobernar. A mí la candidatura única me es indiferente. Me es igual si Mas quiere ir junto a ERC, o junto a la gente de la Asamblea Nacional Catalana o de Òmnium Cultural. Su lista única sólo va dirigida a intentar no concurrir solo a unas elecciones, porque yendo solo fracasaría.

–¿Debería contrarrestarse esa lista independentista con una lista constitucionalista?

–No. Yo no creo que los caprichos de Mas deban condicionar la agenda del resto. El PP tiene que presentarse con su programa y sus propuestas. Otra cosa distinta es que Cataluña necesita un gobierno no separatista al frente de la Generalitat. Y ahí yo ofrezco al PSC, a Unió y a Ciutadans que dejemos a un lado nuestros intereses partidistas y que seamos capaces de formar un gobierno constitucionalista.

–Duran ha acusado a CDC de no consultar con Unió la idea de una lista única. ¿Qué opina?

–Me resulta hasta patético. Duran no ha sabido encontrar su momento para irse y ya no tiene ninguna influencia para marcar el rumbo de CiU. Soy muy crítica con el líder de Unió Democràtica. Ha actuado como Poncio Pilatos. Se ha lavado las manos y ha mirado hacia otro lado, mientras dirigentes de su partido se han convertido al independentismo. Duran ha jugado demasiado a las dos barajas.

–¿Cree que esta lista única de CDC, ERC y ANC puede obtener mayoría absoluta?

–En absoluto. Quien no ha sido capaz de gobernar una comunidad autónoma, quien apenas ha sido capaz de aprobar presupuestos no puede presumir de gestión alguna por más inventos que haga con su candidatura.

–¿No ve, por tanto, un riesgo de que el próximo Parlament proclame una declaración unilateral de independencia de Cataluña?

–En la política catalana hay muchas cortinas de humo para tapar que Cataluña no está siendo gobernada. Esa declaración unilateral de independencia no tiene recorrido por muchas cosas: porque la mayoría del pueblo no la quiere, porque no la reconocería nadie en Europa. Los nacionalistas tuvieron un momento en que creyeron que iban a pescar en río revuelto porque quisieron amplificar una crisis de Estado que afectó al PP, al PSOE y a la Monarquía. Y no hay ese río revuelto.

–Se habla mucho de unas elecciones plebiscitarias, pero el concepto es equívoco, ¿no cree?

–Me niego a seguir los juegos semánticos a Convergència. Ya he visto demasiados: el del pacto fiscal, el de la consulta con garantías democráticas, el del proceso participativo... Nada de eso existe. Las elecciones no son plebiscitarias, son autonómicas. Tenemos que ignorar los engaños permanentes en el lenguaje de CDC.

–Esta semana se ha especulado con la posibilidad de que CiU cambie de socios y alcance un pacto con el PSC para agotar la legislatura. ¿Ve esta posibilidad con buenos ojos?

–Lo que el PP ve con buenos ojos es que Mas abandone definitivamente el desafío equivocado y deseal de la independencia. Por supuesto, vería con buenos ojos que rectificara de sus socios y dejara de estar en manos de radicales y que optara por otras opciones.

–Hay quien acusa al PP de dar únicamente una respuesta jurídica y no política al proceso soberanista.

–Esa crítica viene de quienes quieren que se hagan cesiones a los nacionalistas. Mire, yo creo que hay que arreglar muchas cosas, la financiación autonómica, la hispanofobia en Cataluña y muchas otras cosas. Pero pienso que Mariano Rajoy ha planteado una respuesta política brillante y no ha caído en ninguna provocación del señor Mas. La respuesta jurídica forma parte de la respuesta política. Lo que no vamos a hacer es un eslogan como el de Pedro Sánchez de reformar la Constitución porque puede ser peor el remedio que la enfermedad. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, mantiene los puentes de diálogo abiertos para mejorarlo todo, sea nuestras relaciones, sea la financiación.