Tribunales

El ex DAO dice al juez que su supuesta víctima se despidió con un "adiós cariño nos vemos el domingo"

Su defensa insta al magistrado a impedir que el abogado de la denunciante revele el contenido "reservado" de la investigación

El ex director adjunto operativo, DAO, de la Policía José Ángel González declara en los Juzgados de Violencia sobre la Mujer
El ex director adjunto operativo, DAO, de la Policía José Ángel González declara en los Juzgados de Violencia David JarFotógrafos

La defensa del ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional ha instado al juez que investiga la supuesta agresión sexual de José Ángel González, alias "Jota", a una inspectora que impida que el letrado de la denunciante revele el contenido de la instrucción, lo que según su criterio "compromete el carácter reservado" de la actuación judicial.

En un escrito remitido al titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid, el letrado José Carlos Velasco apremia al magistrado a apercibir al abogado de la supuesta víctima, Jorge Piedrafita, para que se abstenga de hacer comentarios públicos "que revelen, tergiversen o valoren el contenido de la presente instrucción", como según se queja sucedió el pasado martes tras las declaraciones del ex DAO y de la denunciante ante el juez.

"No puede ni debe admitirse", expone, que "quien pretende ampararse en la necesidad de preservar la confidencialidad del procedimiento sea simultáneamente quien más contribuye a su exposición pública en medios de comunicación".

"Sube al domicilio por propia voluntad"

El abogado del exmando de la Policía vuelve a rebatir en el escrito la versión de la policía denunciante. "Quiere hacernos pensar que es víctima una persona que sube al domicilio por propia voluntad con un arma reglamentaria; que permanece por propia voluntad, requiriendo continuamente información de forma inquisitiva; que se le invita varias veces a marcharse; que adopta una actitud cariñosa; que requiere que se le preste más atención; que recrimina que no se le haga caso y que se despide con un “adiós cariño nos vemos el domingo”".

Pero según expone, "la realidad es que es una persona celosa, posesiva y resentida con la única intención de causar el mayor mal" al ex DAO con el objetivo -dice- de, "en caso de conseguir una impensable sentencia condenatoria, poder recibir hasta el 200% de salario por su más que probable jubilación". "De ahí la insistencia de decir que estaba en acto de servicio acatando órdenes de alguien que ni siquiera es su superior jerárquico como ella misma reconoce", pone de relieve.

La defensa del ex jefe operativo apunta además que "como ella misma manifestó sin que se le preguntase, ya había denunciado en varias ocasiones a otro compañero con el que había mantenido otra relación de afectividad con pésimo resultado judicial".

"Iban a hablar"

El abogado se refiere expresamente a que la denunciante "reconoció" ante el juez que subió al domicilio de González "porque iban a hablar" y "quería saber si me seguía mintiendo" sobre unas supuestas relaciones que mantendría el entonces DAO con otras mujeres. Algo que evidencia, destaca, que acudió a la vivienda por "una decisión propia y consciente, difícilmente compatible con la versión de una subida forzada o realizada contra su voluntad".

A este respecto, señala que preguntada por el motivo por el que no abandonó el domicilio si se encontraba incómoda o se encontraba allí en contra de su voluntad, la denunciante afirmó en sede judicial que decidió permanecer allí porque "estaba interesada en que él me diera las explicaciones que me decía que me iba a dar".

Para la defensa, resulta "relevante" su comportamiento cuando finalmente se va de la vivienda. Según asegura, ella negó haberse despedido con un "nos vemos el domingo", pero tras reproducirse la grabación del audio, "en la que dicha frase se escucha hasta en dos ocasiones", el letrado sostiene que la mujer "pasó de negar dicha manifestación" a decir que no lo recordaba: "Si fuera asi ya le digo que se pueden decir muchas cosas, pero era por salir de la situación". Esa despedida, acompañada -afirma- de un "adiós cariño", resulta para el abogado de González "incompatible con el comportamiento de quien afirma haber sido víctima de una agresión sexual instantes antes".

Seis llamadas telefónicas

El letrado sigue extractando pasajes de la declaración judicial para intentar apuntalar su tesis exculpatoria y apunta que la denunciante "reconoció que fue ella quien llamó por teléfono" al entonces DAO "aproximadamente veinte minutos después de abandonar el domicilio". "Le llamo por teléfono a los 20 minutos de marcharme de la casa", afirma que admitió ante el juez.

Sin embargo, para la defensa "resulta llamativo" que negase ante el juez "haber realizado seis llamadas telefónicas" al DAO ese mismo 23 de abril de 2025, "a pesar de que es su propia representación letrada quien aporta el documento que así lo acredita en la querella". "Eso está equivocado, el pantallazo no está equivocado, lo que se puede dar lugar es a malas interpretaciones", habría afirmado.

"Poco argumento pero mucho titular mediático"

Por todo ello, equipara el proceder de Piedrafita con el de su cliente, "con poco argumento judicial pero mucho titular mediático", lo que según considera "pone de manifiesto una evidente contradicción, e incluso un doble rasero", por parte de su abogado, pues -se queja- "por un lado interesa la plena reserva y salvaguarda de la prueba y del procedimiento, y por otro lado es quien divulga públicamente el contenido de las actuaciones". Se refiere así a la petición de la acusación particular de que se investigue la difusión de un escrito de los abogados del ex DAO en el que se difundía la identidad de la víctima y que se cite a declarar como testigos a tres periodistas.

La defensa hace hincapié en "la difusión pública que lleva haciendo" el letrado de la acusación particular "del contenido del presente procedimiento desde que se filtró la querella en los medios de comunicación", lo que en su opinión constituye "una conducta contraria al carácter reservado de la instrucción".

El letrado ha contabilizado "más de cuarenta intervenciones públicas relativas al contenido de la misma y al contenido del audio aportado" por la denunciante, prueba clave de la supuesta agresión sexual el 23 de abril del pasado año en la vivienda oficial del entonces "número dos" de la Policía.

"Valoración torticera"

Esa conducta, añade, "se ha intensificado, más si cabe" tras la comparecencia de González y la agente ante el juez, "desvelando con todo detalle el contenido de las declaraciones" en "más de una decena de medios de comunicación" tras su intervención ante los medios "en la puerta de los juzgados".

"No se debiera permitir que su desmedido protagonismo sea a costa de realizar apariciones públicas, con el agravante de que distan mucho de la realidad jurídica", mantiene la defensa de González.

Además, se queja de que traslada el contenido de las declaraciones "de manera claramente selectiva y contando falsas verdades, haciendo una valoración torticera y alejada de los sucedido en sede judicial" sobre mi mandante. Omitiendo de forma deliberada, subraya, "todas aquellas partes de las declaraciones y del contenido del audio que evidencia las múltiples contradicciones" en las que, destaca, habría incurrido la denunciante.