España

De político, a cultivador de caquis

El presidente de Les Corts Valencianes, Juan Cotino, pone fin con su dimisión, formalizada hoy, a veintitrés años de responsabilidades públicas en distintas administraciones, donde ha sido concejal, director general de la Policía, delegado del Gobierno, conseller y vicepresidente del Gobierno valenciano.

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Cotino manifestó el pasado 30 de junio su voluntad de apartarse de la vida política pública cuando alcanzara la edad de jubilación -en enero de 2015-, si bien el pasado lunes trascendió su intención de abandonar “en breve” el cargo, y así lo ha comunicado al comité regional del Partido Popular de la Comunitat Valenciana.

Nacido en Xirivella (Valencia) el 26 de enero de 1950, comenzó en política de la mano de UCD, aunque fue con el Partido Popular y con la llegada de Rita Barberá a la alcaldía de Valencia en 1991 cuando se convirtió en teniente de alcalde y responsable del área de Servicios Sociales y Seguridad Ciudadana.

Dio el salto a la política nacional en mayo de 1996, cuando el entonces ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, le nombró director general de la Policía, cargo que desempeñó seis años y tras el que regresó a la Comunitat Valenciana como delegado del Gobierno en septiembre de 2002, para sustituir a Francisco Camps.

La victoria de José Luis Rodríguez Zapatero conllevó su cese como delegado en abril de 2004, si bien cuatro meses después Camps, ya como president de la Generalitat, aprovechó su primera remodelación de gobierno para darle entrada en el Ejecutivo valenciano, donde permaneció a lo largo de siete años.

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En el Gobierno valenciano, Cotino fue primero conseller de Agricultura (2004-2007) y en la segunda etapa ejerció como vicepresidente tercero, con las competencias de Bienestar Social (2007-2009) y posteriormente de Agua, Medio Ambiente y Vivienda (2009-2011).

Tras las elecciones autonómicas de 2011, fue nombrado presidente de Les Corts Valencianes, cargo que supuestamente iba a ocupar de forma transitoria hasta que una victoria del PP en las elecciones generales de noviembre de ese año le llevara a desempeñar responsabilidades más altas.

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Amigo de Camps, fue uno de los participantes en la reunión en el domicilio del president previa a la dimisión de este en julio de 2011 tras ser procesado en la causa de los trajes del caso Gürtel, y quien le llevó en su coche al Tribunal Superior de Justicia el primer día del juicio.

La oposición llevaba tiempo pidiendo la dimisión de Cotino por varias cuestiones, como las adjudicaciones de la Generalitat a la empresa de su familia, Sedesa, por 830 millones de euros en una década, y su papel en la organización de la visita del papa a Valencia en 2006, en la que estuvo implicada la trama Gürtel.

También se han denunciado irregularidades en las empresas públicas Emarsa y Vaersa en la época en que ocupó responsabilidades en esa materia, y víctimas del accidente de metro de Valencia de 2006, en el que fallecieron 43 personas y resultaron heridas 47, le acusaron de haberles ofrecido trabajo a cambio de que no denunciaran.

El pasado mes de enero declaró como testigo ante la Audiencia Nacional por supuestos pagos en negro al PP, y en los últimos meses se han publicado conversaciones telefónicas de su sobrino Vicente Cotino con el empresario Enrique Ortiz, en las que se le cita como supuesto conseguidor de negocios para empresas de su familia.

A raíz de estas, el Gobierno valenciano sugirió que debería poner su cargo a disposición del president de la Generalitat, Alberto Fabra, algo que Cotino rechazó en un primer momento al alegar que no estaba imputado en ninguna causa judicial.

Finalmente, Cotino, quien a comienzos de año renunció a la dedicación exclusiva de Les Corts para emplearse en el cultivo de caquis, ha optado por dar un paso atrás y retirarse del primer plano de la vida política.

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