El camionero enfermo en una cárcel marroquí, la otra «víctima» del pederasta

La Razón
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El camionero Antonio García Vidriel, enfermo preso en una cárcel de Tánger y por cuya liberación medió el Rey Juan Carlos, es la víctima indirecta de todo la polémica suscitada a raíz del indulto, posteriormente anulado, y puesta en libertad del pederasta Daniel Galván. Su hijo, con el que viajaba cuando los detuvieron con casi nueve toneladas de hachís, quedó en libertad tras indultarle el Rey de Marruecos. Por todo lo relacionado con el pederasta, las gestiones para lograr un inmediato traslado a España de García Vidriel, para que continúe cumpliendo su pena en una cárcel de nuestro país, parece que han quedado estancadas.

El único preso al que mencionó en concreto el Rey Don Juan Carlos en su visita a Marruecos fue el camionero Antonio García Vidriel, por el que intercedió ante el presidente del Gobierno marroquí, Abdelilah Benkiran, durante una reunión. Antes de regresar a España, Benkiran le explicó en el aeropuerto que la situación de este preso se solucionaría.

La gestión del Rey sirvió para que se aceleraran los trámites de su traslado a España, un proceso que el Ministerio de Justicia había iniciado en abril. Sin embargo, García Vidriel no se vio beneficiado por la medida de gracia concedida por el Rey Mohamed VI a otros 48 presos.

La familia del camionera asegura que desconoce el momento en que podrá abandonar la prisión marrroquí y que sólo les dicen que podrá hacerlo «en breve». Según las informaciones que tiene la familia, la liberación del camionero depende de las gestiones de Interpol, aunque no saben qué país tiene que concretarlas.Tampoco ha recibido una explicación de por qué el indulto no ha afectado al camionero y sí a su hijo, quien ya se encuentra en España.