El Debate

PSOE

Salir vivo del «todos contra Sánchez» y no tropezar con Cataluña

El único debate de esta campaña se hará bajo las reglas del juego de Pedro Sánchez. El candidato socialista impuso el formato porque le interesa la presencia de Vox para trasladar que la «ultraderecha» ha pasado de amenaza el 28-A a realidad en algunos territorios tras el 26-M. También le conviene un debate polarizado, en el que sus postulados de estabilidad y moderación le erijan como la única alternativa de gobierno solvente. El líder socialista intentará trasladar una imagen de certidumbre en Cataluña y evitará tropezar con las zancadillas que espera de sus rivales en este, su punto débil.

Aunque fuentes de su entorno anticipan alguna sorpresa, Sánchez seguirá el guión de esta campaña y jugará la carta del bloqueo por parte del resto de fuerzas para ubicarse como la única solución y captar parte de los dos millones de indecisos. En este punto, apelará al «voto útil» progresista, pues prevé un Pablo Iglesias mucho más bronco que en la pasada campaña. En el equipo del candidato socialista son conscientes de que los debates «no son su fuerte», pero explotarán al máximo el «todos contra Sánchez» y creen que el hecho de que sea un «debate a cinco» le otorga más probabilidades de «salir vivo» por los ataques que se acaben dedicando las tres derechas entre sí.

PP

Buscará a Sánchez pero con el objetivo de robar voto a Ciudadanos

Pablo Casado ha preparado el debate electoral de esta noche pensando en el cuerpo a cuerpo con el candidato socialista, Pedro Sánchez. Su triunfo depende de hasta qué punto consiga consolidarse como única alternativa a la izquierda y para eso sus estrategas le han recomendado que centre el tiro en el líder del PSOE. Su principal obstáculo puede ser el candidato de Vox, Santiago Abascal, que se estrena en este debate electoral tras haber entrado en las pasadas elecciones en el club de los partidos con representación parlamentaria. Casado acudirá esta noche al debate con una estrategia bastante abierta porque tendrá que reajustarla a la que planteen sus potenciales socios en el centro derecha. El riesgo de este modelo de debates electorales es que el coro de voces, con estrategias opuestas, acabe distorsionando el mensaje preparado de antemano. A Pablo Casado le han recomendado que mantenga el tono moderado y marque distancias con Abascal como representante de un partido de gobierno, con sentido de Estado y con una posición institucional que no chirríe a ese votante más centrado y que, o ha decidido ya apoyar al PP, o está meditando aún su voto. El PP tiene detectado que está ganando mucho más voto de Ciudadanos que el que se le sigue yendo a Vox.

CS

Rivera intenta una remontada «in extremis» con el viento en contra

El líder de Ciudadanos afronta el debate «con muchas ganas». Fuentes del partido consideran que el candidato está demostrando que está «fuerte y en forma» y el objetivo es que se mantenga. Despejó su agenda de campaña durante dos días para dedicarlo a la preparación del debate. Para ello estuvo en la sede de Cs rodeado de su equipo de campaña: el secretario general, José Manuel Villegas, el secretario de Comunicación, Fernando de Páramo, la de Programas, Marina Bravo, y miembros de su gabinete y su equipo de comunicación. Asimismo, el líder de Cs se relajó nadando y haciendo «spinning». Mientras, los mítines del sábado y el domingo los dejó en manos de la portavoz en el Congreso, Inés Arrimadas, que tuvo actos en Tarragona el sábado y en Hospitalet, ayer.

En cuanto a cómo lo está preparando, fuentes de Cs no quisieron revelar nada de su estrategia «para no perder el debate desde el minuto cero. Rivera está curtido en la contienda de los debates y es un género que le gusta. Al igual que ya hizo en los pasados debates irá con «attrezzo»; se apoyará de imágenes y apuestan también por el efecto «sorpresa». A buen seguro centrará sus ataques en Sánchez, en lo que está ocurriendo en Cataluña, sus políticas económicas... Para los naranjas «la remontada está en marcha».

PODEMOS

Arrinconar al PSOE con la derecha y reafirmar la coalición

Con la experiencia ya de la campaña vivida hace siete meses, Pablo Iglesias sabe que en lo que resta para elecciones, su partido puede verse beneficiado del votante de izquierdas que aún no ha determinado su voto. El 28-A, en los últimos días, los morados lograron recabar hasta un millón de votos. Su oportunidad la tiene hoy para hacer pública su mayor campaña: tiene a Pedro Sánchez, al que podrá culpar de no haber querido negociar un gobierno de coalición por haberse negado a que haya ministros morados en su gabinete. Además, Pablo Iglesias contará con otra baza; la presencia de Santiago Abascal en el debate. Ahora, el líder de Podemos tratará de convencer a su electorado con la base de que Sánchez volverá a pedir la abstención a la derecha. Con Vox recordará la foto de Colón frente a un único partido de izquierdas con el que tejer un gobierno progresista. La decisión, en manos del presidente. Iglesias tratará de que Sánchez se comprometa para no mirar a la derecha.

Encontraremos a un Iglesias que tratará que sus rivales expliquen cómo harán frente a la desaceleración económica y como gobernarían en un escenario de multipartidismo. Despejó su agenda de actos de ayer por la tarde para preparar el debate junto a su núcleo de máxima confianza.

VOX

Abascal apuesta en su estreno por la estrategia «sin complejos»

Santiago Abascal llega al debate con fuerza. Si en abril Vox no estuvo en ninguno de los dos debates por no tener representación, ahora entra en esta cita como la quinta fuerza que es, aunque muchos sondeos auguran que el 10-N podría escalar puestos y ser la cuarta o incluso la tercera fuerza. Los de Vox ven este debate como una oportunidad para poder contar sus propuestas sin intermediarios y sin que el mensaje sea adulterado por los medios o los partidos. Abascal preparaba el debate con su círculo cercano entre los que se encuentra su asesor, Kiko Méndez-Monasterio, y hoy se reúne con su equipo de campaña. El líder de Vox suele decir que él no tiene ninguna estrategia y que tanto en la contienda política como en el debate irá con una clave: «Ser como soy». Por muchos ataques que reciba se mantiene firme.

Abascal ha afrontado esta campaña con un discurso duro contra el Gobierno y muy centrado en la crisis catalana. Dejará ver que existe un tricentrito y un acuerdo de gran coalición. Fuentes de Vox no han revelado cómo afronta el debate para no dar pistas, pero no hay que olvidar que el líder de Vox está curtido en la contienda de los debates televisivos del País Vasco. Aprovechará el momento para que sus votantes vean que tienen una alternativa clara y sin complejos.