El lehendakari dice tener «tranquilidad de conciencia» en su actuación con Fagor

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha afirmado hoy que su Gobierno tiene la "tranquilidad de conciencia"en lo que respecta a su actuación para tratar de salvar a Fagor Electrodomésticos al asegurar que ha trabajado desde su llegada al poder hace diez meses para intentar que hubiera una solución.

"Hemos hecho las cosas como las teníamos que hacer desde el día 17 de diciembre", ha manifestado Urkullu en una rueda de prensa en la sede del PNV en Bilbao junto con el presidente de este partido, Andoni Ortuzar, para hacer balance del primer año desde la victoria en las elecciones autonómicas.

El lehendakari ha puntualizado que los fondos y avales que prestó el Gobierno Vasco, que suman unos 50 millones de euros, no fueron destinados a "tapar deudas", sino a un plan de viabilidad que presentó la Corporación Mondragón.

"Las ayudas y los avales que ofreció el Gobierno Vasco o lo que hubieran sido las aportaciones al fondo Elkarpen (mecanismo de ayuda a empresas en el que colaboran las Diputación, Kutxabank y Lagun Aro) no eran para tapar deudas, sino para un plan de viabilidad que se nos presentó por parte de Corporación Mondragón", ha explicado Urkullu.

Por ello, ha hecho hincapié en que "desde la tranquilidad de conciencia", el Ejecutivo vasco ha actuado como tenía que hacerlo, al tiempo que ha dicho que confía en que la dirección de la cooperativa guipuzcoana "haya tenido en cuenta y tenga en cuenta para el futuro"lo que ha pasado con Fagor.

Ante la incertidumbre generada en los trabajadores después del anuncio del pasado miércoles de que la rama de electrodomésticos entraba en situación de preconcurso de acreedores, Urkullu ha subrayado que hay cuatro meses por delante para intentar buscar la mejor de las soluciones.

No ha querido anticipar qué fórmulas de salvamento podría aportar el Gobierno y se ha limitado a "ajustarse"a la declaración que aprobó ayer, viernes, el Parlamento de Vitoria sobre Fagor.

La declaración pide a la cooperativa y al conjunto de la MCC que elaboren un plan de viabilidad que garantice las actividades de mayor valor añadido de la empresa y el máximo número de empleos de una plantilla de unos 1.800 trabajadores.

"Hay meses de trabajo por delante", ha insistido Urkullu, quien ha recordado, como ya hizo en vísperas de que Fagor confirmara su delicada situación financiera, que el gobierno vasco "no puede superar determinados límites legales"en la ayuda que puede prestar para reflotar la empresa.

En el contexto global de la crisis, Urkullu ha subrayado que 2013 está siendo un año "duro"y que "la grave situación de Fagor es buena prueba de ello".

En la misma comparecencia, Andoni Ortuzar ha lamentado que la crisis siga "golpeando fuerte a muchas familias y empresas"y "amenaza con llevarse por delante pilares que se creían firmes, como Fagor, como tantas otras empresas, tal vez no tan conocidas, ni tan grandes, pero igualmente integradas por personas".