Del voto al veto en 24 horas

Cinco de los grupos que apoyaron el cambio –Podemos, Bildu y ERC, entre ellos– rechazan sus cuentas

Cinco de los grupos que apoyaron el cambio –Podemos, Bildu y ERC, entre ellos– rechazan sus cuentas

Si los diputados del PNV fueron capaces de recorrer el camino entre aprobar los presupuestos de Rajoy a precipitar su caída como presidente en apenas seis días, algunos de los socios del presidente Sánchez no han querido ser menos. Han pasado de apoyar su investidura a vetar sus presupuestos –que eran los del PP– con apenas unas horas de diferencia. Las cuentas con las que el Gobierno socialista tendrá que gobernar, al menos, durante los próximos seis meses aterrizan este mes de junio en el Senado para su aprobación definitiva. Allí, se enfrentarán a cinco vetos. Ninguno, sin embargo, supone una amenaza real.

El grupo confederal de Unidos Podemos ha registrado un veto general a las cuentas. También ha censurado todas las secciones y ya ha avanzado, aunque aún no se ha cerrado el plazo, que presentará cerca de 2.300 enmiendas parciales. Desde el grupo de Pablo Iglesias explican que estas cuentas siguen ancladas en la lógica de la austeridad abanderada por el PP y por Ciudadanos y consideran poco razonable que a pesar de que el nivel del Producto Interior Bruto (PIB) ya haya superado los niveles previos a la crisis, el gasto público se encuentre lejos de recuperar los recortes acumulados.

El veto de los grupos independentistas está vinculado con sus demandas para lograr una mayor inversión en Cataluña. ERC denuncia en su propuesta de bloqueo a las cuentas que éstas minimizan la inversión en esta comunidad autónoma y son una clara muestra de cómo el Gobierno busca la recentralización del Estado y consolidan las desigualdades sociales. Por su parte, los diputados del PDeCAT censuran que los presupuestos no incluyen un nuevo modelo de financiación autonómica, ni dan respuesta a las demandas políticas, económicas y sociales de Cataluña.

Desde el grupo de EH Bildu, los argumentos que incluyen en su veto hacen referencia a que los presupuestos «cronifican» la desigualdad y tienen como grandes beneficiados la inversión en infraestructuras, los gastos en Defensa, en la Casa del Rey o en los servicios secretos. Finalmente, el veto de la coalición Compromís estima que las cuentas no se han elaborado con «visión de repartir el dinero de todos en las necesidades de todos», sino para rescatar a los bancos y a las autopistas, además de financiar a empresas de armamento. El que no ha vetado ni ha planteado ninguna enmienda es el PNV después de haber pactado con el Gobierno de Rajoy partidas para el País Vasco que suman una inversión de 540 millones de euros y tras obtener la garantía del PSOE de que los respetará. También Nueva Canarias no registrará ninguna propuesta de modificación, total ni parcial, ya que todas sus reivindicaciones fueron incorporadas en la Cámara Baja.

El PP apoyará en el Senado su proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2018, pero presentará enmiendas, por lo que, si se aprueban, el proyecto presupuestario volverá al Congreso de los Diputados. Así lo indicó ayer el portavoz popular en el Congreso, Rafael Hernando, quien aseguró que «nosotros vamos a aprobar esos Presupuestos». «Si son los nuestros», exclamó al preguntarle sobre este aspecto, aunque matizó que presentarán enmiendas. Hernando aseguró que «el que tiene que dar explicaciones» es el PSOE por decir que aplicará los presupuestos «cuando hace unos días ha dicho que no, que eran antisociales y que prorrogaban las políticas de recortes».