La central de compras de UGT sólo tiene un empleado

Gonzalo Perez. 27/10/13.  Oficinas de FFE en la calle Rufino Gonzalez 8
Gonzalo Perez. 27/10/13. Oficinas de FFE en la calle Rufino Gonzalez 8

¿Puede una central de compras realizar su labor con tan sólo un trabajador? En condiciones normales, una empresa que se dedica a canalizar negociaciones conjuntas de compras y servicios necesitaría de cinco a diez trabajadores como mínimo. Pero eso no ocurre con Artensa Central de Compras AIE, o, lo que es lo mismo, la central de compras del sindicato UGT, en la que según los últimos datos que constan en el Registro Mercantil tan sólo ha trabajado un empleado en los últimos cinco años. Y por si no fuera lo suficientemente llamativo el dato, este único trabajador está a las órdenes de Manuel Mora Moreno, el secretario de Administración y Finanzas de la Comisión Ejecutiva Federal de la Federación de Servicios Públicos (FSP) de la UGT, que también es administrador único o consejero de otras cuatro empresas que se dedican a la gestión de los cursos de formación a través de subvenciones.

Con un sólo administrativo –al que Manuel Mora le ha ido aumentando progresivamente el suelo desde 2006 cuando cobraba algo más de 28.000 euros para acabar teniendo una remuneración de 80.865 euros anuales en 2011–, Artensa factura en torno al medio millón de euros por ejercicio. En 2008, por ejemplo, su volumen de negocio ascendió a 617.704 euros, siendo en 2006 cuando emitió una mayor cifra de negocios alcanzando los 815.245 euros. En los dos últimos años de los que hay constancia en el Registro Mercantil, esta central de compras sindical tuvo una cifra de negocios de 661.135,89 euros en 2010 y 473.901,21 euros en 2011. Además, esta curiosa empresa comparte localización en la calle Rufino González de Madrid con otra de las sociedades que gestiona Manuel Mora, la empresa Foro de Formación y Ediciones S.L. que en plena crisis ha sido capaz de facturar 8,5 millones de euros con los cursos de formación.

El sindicato tiene prohibido por ley realizar actividades con ánimo de lucro. Por este motivo crea sociedades mercantiles vinculadas a la central con las que gestionar sus activos. Y esta es una de ellas. Según su objeto social, Artensa Central de Compras AIE es una empresa que se dedica a «facilitar un desarrollo dinámico, propulsor y armonioso de la actividad de sus socios», así como «optimizar el resultado de la misma proporcionando una gestión eficaz de los bienes, tanto muebles como inmuebles, y servicios de las entidades participantes». Pero se ha hecho famosa por ser la empresa a través de la cual el sindicato que dirige Cándido Méndez facturó entre 2008 y 2012 al ayuntamiento de Alcorcón la compra de cartuchos de tinta para impresoras, lapiceros, grapas, marcadores y todo tipo de material de oficina con cargo a la subvención municipal que les correspondía por cada delegado sindical.

Según las explicaciones del sindicato, la FSP de UGT «creó Artensa, una central de compras sin ánimo de lucro» con el objetivo de «recibir los encargos de compra de bienes, buscaba en el mercado los mejores precios y, siguiendo un criterio de calidad-precio, hacía el pedido y facturaba al cliente por el mismo importe por el que compraba, más un porcentaje fijo para compensar sus gastos de gestión y estructura propios de su actividad». Ese porcentaje, en torno al cinco, era la que iba a parar después a esta empresa gestionada por UGT.