Primera cita por el referéndum sin fecha, pregunta, ni garantías

El Govern ve en «vía muerta» negociar con Rajoy e inicia los pasos para convocar un referéndum

El presidente catalán, Carles Puigdemont, junto al vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras y la consellera de la Presidencia, Neus Munté
El presidente catalán, Carles Puigdemont, junto al vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras y la consellera de la Presidencia, Neus Munté

El president apuesta por la vía unilateral sin «dar por muerto» el diálogo.

El Palau de la Generalitat fue el escenario ayer de una de esas reuniones que levantan enormes expectativas por el tema que se aborda –el referéndum unilateral de independencia de Cataluña–, pero que concluyen sin ninguna concreción. Ni fecha, ni pregunta, ni garantías sobre la votación. Nada. El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, eso sí, se anotó una fotografía junto a los partidos soberanistas (PDeCAT, ERC, CUP, así como a los minoritarios de Demòcrates de Catalunya y MES) y también junto a Podem –la filial catalana de Podemos–. En realidad, tampoco la fotografía fue la deseada debido a la ausencia del partido de Ada Colau, Catalunya en Comú.

La reunión, de unas dos horas de duración, tan sólo sirvió para poner en común las críticas al Gobierno de España por cerrar la puerta a un referéndum acordado y para emplazarse a futuros encuentros. «En la próxima cita esperamos menos retórica y más concreción. Nos gustaría que fuera con fecha y con pregunta para comenzar a hablar de garantías», resumió la diputada de la CUP Anna Gabriel.

Diálogo en «vía muerta»

La portavoz de la Generalitat, Neus Munté, centró sus explicaciones en arremeter con dureza contra el Gobierno. «Es una contradicción invitarnos al Congreso y decirnos a la vez que el referéndum es innegociable. No hay mejor defición de vía muerta», opinó Munté, que también repartió críticas para el PSOE de Pedro Sánchez: «La expectativa de cambio en el PSOE ha durado muy poco. Cuando se trata de negar la palabra a los ciudadanos de Cataluña, rápidamente se ponen de acuerdo con el Partido Popular».

Preguntada sobre cuándo se va a concretar la fecha y la pregunta del referéndum, la portavoz del Govern tan sólo aclaró que se hará «en los próximos días y semanas», y admitió que trabajan con el horizonte de la primera quincena de junio. «La concreción de fecha y pregunta no puede admitir dilación, pero todavía no estamos en condiciones», añadió.

El secretario general de Podem, Albano Dante Fachin, explicó que su partido decidió acudir a la cita porque «siempre hemos pedido concreciones al Govern sobre lo que pretende hacer», pero se marchó de la reunión sin una sola noticia. «No tenemos ninguna información nueva relevante», dijo.

Sobre su futura presencia en las citas para preparar el referéndum unilateral, el líder de Podem dijo que está dispuesto a participar, pero emplazó al Govern a dar detalles de sus planes en el Parlament de Cataluña y también en el marco del Pacto Nacional por el Referéndum, un espacio cuyos trabajos parecen agotados. «En todo caso, nuestro objetivo no es el de un referéndum unilateral»,dijo.

Según el bloque independentista –con la excepción de la CUP–, no se ha tomado la decisión de descartar las conversaciones con el Gobierno para consensuar el referéndum a pesar de lo improbable de esta vía. «Fijar fecha y pregunta no va en detrimento de la vía pactada. Somos grandes defensores de la vía escocesa», afirmó la coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal.

Grietas en el frente

La obsesión de los soberanistas, sin embargo, no es la de reanimar las conversaciones con el Gobierno, sino la de no sufrir más bajas en el bando del derecho a decidir. El partido de Ada Colau insiste en que los preparativos de la votación deben canalizarse mediante el Pacto Nacional por el Referéndum y no piensa adherirse a las cumbres de Puigdemont. «No entiendo que se rehúse la invitación del president a participar en la reunión y dialogar con todas las fuerzas favorables al referéndum y, en cambio, secunden la invitación de Rajoy a que acudamos al Congreso», lamentó la portavoz de la Generalitat.

La consecuencia más evidente del plantón de Catalunya en Comú podría producirse en el Congreso de los Diputados. La coordinadora general del PDeCAT no dudó en confirmar que este gesto –a pesar de la presencia de Podem– puede poner en peligro el apoyo de su grupo a la moción de censura que ha planteado Podemos contra Mariano Rajoy. Al ser preguntada por si la ausencia de los «comuns» en esta reunión puede decantar el voto del PDeCAT en su moción de censura en las Cortes, respondió que no ayuda nada: «Si quieren nuestro apoyo debe haber una coherencia». «Que hoy no estén no ayuda a que nos vayamos acercando a dar apoyo. No lo tenemos decidido pero, si no hay voluntad del referéndum, estamos mas bien lejos», dijo Marta Pascal.