La participación sube con fuerza y llegaría al 74%, cinco puntos más que en 2011

La Razón
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El mejor termómetro del interés que suscita una cita con las urnas es el dato de participación de los electores. En el caso de los comicios del próximo 20 de diciembre, todo apunta a que los españoles tienen un gran deseo en emitir su voto, a tenor de las cifras de la encuesta de NC Report. Si hace cuatro años la participación fue del 68,9 por ciento, en esta ocasión la estimación sube hasta el 74%, un total de 5,1 puntos más. Además, la abstención disminuye en idéntico porcentaje –negativo esta vez–, pues pasa del 31,1% al 26,0%.

La tendencia al alza es evidente desde el sondeo del pasado 17 de octubre, cuando la referencia de implicación en el compromiso ciudadano registrada era de un 69,8%, cifra que ha seguido sumando desde entonces.

El momento histórico que vive España explicaría la predisposición que existe en este momento a introducir la papeleta de voto en el inminente 20-D. El reto más firme nunca planteado desde el Gobierno de Cataluña y la irrupción de dos nuevos partidos –Ciudadanos y Podemos– como desafío al tradicional bipartidismo explicarían la viva inclinación a no fallar esta vez con el deber y el derecho como ciudadanos. El ejemplo más reciente de esta tendencia es el catalán. El pasado 27 de septiembre se registró un récord de participación con el 77,46% del censo electoral. Casi cuatro millones de catalanes depositaron sus papeletas frente a los 3,7 millones que lo hicieron en 2012 (67,76% del censo), unos 10 puntos más.

Tradicionalmente, la mayor participación se registra en las elecciones generales, mientras que los comicios europeos son los que menos movilizan a los españoles. El récord absoluto en democracia se produjo en octubre de 1982, cuando Felipe González obtuvo una amplia mayoría absoluta en unas elecciones en las que participó el 79,97% de los ciudadanos con derecho a voto.

El porcentaje que ofrece la encuesta que hoy publicamos es muy similar al 73,85 obtenido en los comicios de marzo de 2008 que le dieron su segunda legislatura a José Luis Rodríguez Zapatero, un poco por debajo del 75,66 que tuvieron las elecciones de marzo de 2004, tras los atentados de Atocha. Después del récord de González, el mejor dato es el de los primeros comicios tras la dictadura: un 78,83 en junio de 1977.