Sánchez y Rivera escenifican su acuerdo

La eliminación de las diputaciones, uno de los puntos del acuerdo, vuelve a levantar a Susana Díaz contra Ferraz

El secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera sellan su pacto en la sala Constitucional del Congreso
El secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera sellan su pacto en la sala Constitucional del Congreso

Sánchez y Rivera cierran «un acuerdo de legislatura» para una reforma exprés de la Constitución. La eliminación de las diputaciones, uno de los puntos del acuerdo, vuelve a levantar a Susana Díaz contra Ferraz.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, han firmado hoy en el Congreso el acuerdo "para un gobierno reformista y de progreso"por el que C's se compromete a votar favorablemente la próxima semana la investidura del candidato socialista.

La firma del documento, que se ha celebrado en la sala Constitucional, una de las más solemnes y que está presidida por los retratos de los siete "padres"de la Carta Magna, ha contado con la presencia de los equipos negociadores de PSOE y Ciudadanos, encabezados por sus respectivos portavoces, Antonio Hernando y Juan Carlos Girauta.

Apurando al máximo el límite de 48 horas que se dieron Ciudadanos y PSOE para pactar, ambos partidos anunciaron ayer que existe un «acuerdo de legislatura» que será aprobado hoy por sus respectivas ejecutivas. En una escenografía de baile de salón, el presidente de C’s, Albert Rivera, compareció por la mañana en el Congreso de los Diputados –después de mantener con Pedro Sánchez una «discreta» reunión la tarde anterior– y escenificó un ultimatum anunciando los cinco puntos imprescindibles de una reforma exprés de la Constitución: la eliminación de los aforamientos, la supresión de las diputaciones provinciales, la limitación de los mandatos a dos legislaturas, reducir a 250.000 firmas el impulso de las ILP en el Congreso y despolitizar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Cinco exigencias fácilmente asumibles por casi todos los partidos y que Rivera ponía como condición «sine qua non» para que haya acuerdo. En realidad, los cinco puntos que vendieron como «escollos» no eran tales en la negociación, salvo las diputaciones. Lejos de ser inasumibles por el PSOE, su líder estaba dispuesto a aceptar apenas unos minutos después, en una comparecencia que, sin embargo, fue postergada a primera hora de la tarde para dotar de cierto sopesamiento a la decisión. Entonces, ya sí, Sánchez compareció para aceptar íntegramente y sin objeción alguna el guante regeneracionista lanzado por Rivera. «Cuando hay voluntad de cambio, hay voluntad de acuerdo. Si estas son las peticiones de Ciudadanos, que no le quepa duda a los españoles: habrá acuerdo», dijo.

Sánchez, al que le valió una escasa comparecencia de cinco minutos y dos preguntas mediante, reiteró su «sí» en varias ocasiones a la oferta de Ciudadanos para «que permitan culminar el acuerdo» y mostró su disposición de que éste sea «de legislatura». «Si estas son las propuestas que permitan culminar un acuerdo entre PSOE y C’s, nosotros decimos que sí», subrayó. El líder del PSOE se mostró favorable a asumir las propuestas de Rivera y se comprometió a reducir a la mitad los miembros del CGPJ –de 20 a 10 miembros– y a sustituir las diputaciones provinciales por un nuevo órgano, los «consejos provinciales de alcaldes y alcaldesas, que garanticen la igualdad de todos los ciudadanos vivan donde vivan». No se trata de una supresión radical, sino de una sustitución que simplifique las estructuras. El PSOE ya planteó esta fórmula en 2011 con Alfredo Pérez Rubalcaba como candidato, pero finalmente el partido dio marcha atrás y no la incluyó en su programa para las pasadas elecciones, donde sólo se limitó a impulsar su «modernización». Este paso atrás se justifica en la fricción que despierta esta supresión de las diputaciones en territorios como Andalucía. Según ha podido saber LA RAZÓN, la federación liderada por Susana Díaz no está conforme con su eliminación y critican –de nuevo– que no se les haya informado. «Nos han llamado de Ferraz para decirnos que mañana –por hoy– hay reunión de la Ejecutiva Federal para aprobar la consulta a la militancia sobre un pacto con Ciudadanos que ya está cerrado, salvo algunos flecos», detallan fuentes consultadas por este diario. Sin embargo, a pesar del descontento, los andaluces son conscientes de que la reforma constitucional no puede salir adelante sin el PP, que se opone también a su supresión. Por lo tanto, venía a ser una puesta escena más, sabiendo que el papel lo aguanta todo pero que no pueden acometerla en solitario. Como apuntan estas fuentes y confirmó el líder socialista, el PSOE reunirá hoy a su Ejecutiva para convocar el referéndum de los pactos entre la militancia, que tendrá lugar el próximo sábado de manera presencial y a partir del jueves a través de internet. «Después conoceréis los siguientes pasos que dará el partido», dijo Sánchez enigmático. «Ciudadanos ha dicho que éstas eran sus últimas propuestas para llegar a un acuerdo de investidura y de legislatura. El PSOE quiere sumar al cambio a todas las fuerzas que quieran», señaló el líder socialista, sin excluir al bloque de izquierdas.

Las otras claves de la negociación donde ha habido consenso están en no subir el IRPF ni bajarlo; reducir el IVA cultural del 21 al 10%; ambos partidos han buscado una fórmula intermedia para proteger más a los trabajadores y reducir los contratos temporales; una educación universal y gratuita como derecho fundamental y que el Senado no se cierra, pero se reducirá en 80 senadores.