Un contrabandista de tabaco arrolla a un guardia civil en la verja

Llevaba en el vehículo 2.500 cajetillas valoradas en 11.000 euros

La Razón
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Madrid- La relativa situación de normalidad que se recuperó ayer en la frontera con Gibraltar estuvo truncada por un desafortunado incidente con un agente de la Guardia Civil. El suceso se produjo alrededor de las 10:00 horas, cuando un guardia civil fue arrollado por un vehículo con matrícula del Peñón, a cuyo conductor se le había requerido la documentación pertinentente. Los agentes del Instituto Armado dieron el alto al turismo y el conductor, «ante la sorpresa de los que allí estaban», en lugar de detenerse, aceleró y trató de huir. Sin embargo, uno de los agentes se «agarró al vehículo, con lo que éste le arrastró durante varios metros» y le provocó «algunas magulladuras» que no revisten gravedad, pero que obligaron al agente a darse de baja del servicio y acudir al hospital.

El conductor abandonó posteriormente el vehículo en el aparcamiento situado en las inmediaciones de la frontera con el Peñón, y se dio a la fuga a pie, sin que al cierre de esta edición las autoridades hayan dado con su paradero.

Una vez que los agentes del Instituto Armado identificaron el vehículo, realizaron un registro del mismo y encontraron en su interior cinco cajas de tabaco de contrabando ilegal procedente del Peñón de Gibraltar. Desde el ministerio del Interior apuntaron ayer a este diario a que el contrabandista llevaba en el interior del vehículo «2.500 cajetillas de tabaco» cuyo valor en el mercado ascendería a unos 11.000 euros.

Este incidente se produce apenas unos días después de que la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) reclamara a los ministerios del Interior y de Exteriores que tomasen las medidas jurídicas necesarias ante el «acoso» que sufren las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que prestan servicio en la verja de la Línea de la Concepción (Cádiz), en la frontera con Gibraltar, «y contra los promotores de la web que pide identificar a policías y guardias civiles de la verja para hacerles escraches».

Las colas en la frontera del Peñón de Gibraltar, que en la última semana se han sucedido debido a los controles que ejerce España sobre los vehículos que tratan de acceder o salir de la colonia, no alcanzaron ayer la «intensidad de días anteriores», aunque sin desaparecer por completo. España ha insistido en numerosas ocasiones en que los registros son «irrenunciables» y «no discriminatorios».

Y es que la jornada de ayer fue «relativamente tranquila» en la verja de Gibraltar, a diferencia de lo que se venía registrando desde el pasado fin de semana, informa Europa Press.

No obstante, la afluencia de visitantes a la roca sigue siendo «importante», como suele ocurrir cada verano, por lo que las esperas en los accesos son «las normales en estas fechas», aunque eso no significa que «en cualquier momento puedan volver las medidas que se estaban aplicando en los últimos días».