Ruta a caballo

Rutas a caballo por la nieve en Extremadura: una experiencia invernal que rompe con los clichés de la región

El trayecto pone el foco en la dehesa extremeña, un ecosistema único en Europa y declarado Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) por la FAO

Caballos salvajes en la nieve de Cantabria
Rutas a caballo por la nieve en Extremadura: una experiencia invernal que rompe con los clichés de la regiónIberdrola

Extremadura continúa consolidándose como uno de los destinos más atractivos de España para el turismo ecuestre. Esta ruta de subida al refugio del Brezo en la sierra de Losar de la Vera a caballo se ha convertido en una de las experiencias más llamativas de la región, no solo por la belleza del recorrido, sino también por su capacidad para mostrar la esencia natural y cultural del territorio.

El itinerario, que discurre por zonas de dehesa, caminos tradicionales y enclaves de alto valor ambiental, permite a los participantes adentrarse en un paisaje que combina naturaleza en estado puro, patrimonio histórico y una tranquilidad difícil de encontrar en otros lugares. La actividad está diseñada para jinetes de distintos niveles, desde quienes ya tienen experiencia hasta quienes buscan una primera inmersión en este tipo de turismo.

La ruta pone el foco en la dehesa extremeña, un ecosistema único en Europa y declarado Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) por la FAO.

A lo largo del trayecto, los jinetes atraviesan encinares centenarios, zonas de pasto donde conviven especies como el cerdo ibérico, el ciervo o el buitre negro, y paisajes que cambian radicalmente según la hora del día y la estación.

Los organizadores destacan que uno de los grandes atractivos es la posibilidad de recorrer espacios que, en muchos casos, solo pueden disfrutarse plenamente a caballo, ya que permiten acceder a senderos estrechos, vías pecuarias y antiguas rutas ganaderas que forman parte de la identidad rural de Extremadura.

Un viaje por la historia: vías pecuarias, cortijos y caminos ancestrales

Además del componente natural, la ruta ofrece un recorrido por la historia viva del territorio. Los participantes pasan junto a cortijos tradicionales, descansaderos de la Mesta, antiguas cañadas reales y caminos utilizados durante siglos para la trashumancia. Este patrimonio, todavía activo en muchas zonas de Extremadura, convierte la experiencia en un viaje al pasado que permite comprender cómo se ha configurado el paisaje actual.

El auge de este tipo de rutas está contribuyendo a dinamizar el turismo rural en la región. HOY Extremadura destaca que empresas locales, alojamientos, guías ecuestres y explotaciones ganaderas se benefician de una actividad que atrae visitantes durante todo el año y que se ajusta a los principios del turismo sostenible: bajo impacto ambiental, respeto por el entorno y puesta en valor del patrimonio natural y cultural.

Extremadura, además, cuenta con una larga tradición vinculada al caballo, desde las ferias ganaderas hasta las rutas ecuestres certificadas, lo que convierte estas experiencias en una forma de mantener viva una parte esencial de su identidad.

La ruta se suma a una oferta creciente de actividades al aire libre que están posicionando a la comunidad como un destino ideal para quienes buscan desconexión, naturaleza y experiencias auténticas. Los jinetes que ya la han realizado destacan la serenidad del entorno, la calidad del recorrido y la sensación de libertad que ofrece cabalgar por espacios abiertos donde apenas se percibe la presencia humana.