Incendio

Del diluvio al fuego: Galicia estrena el año con 14 hectáreas calcinadas en Os Ancares

El primer incendio de 2026 en la provincia de Lugo obliga a movilizar un amplio dispositivo en Navia de Suarna

Imagen de archivo de un helicóptero combatiendo un fuego.
Imagen de archivo de un helicóptero combatiendo un fuego. Ramón de la RochaAgencia EFE

Hace no tanto, un fuego abrasador inundaba los montes de la comunidad, reduciendo árboles bajo un crepitar agotador. Después, no demasiado más tarde, un agotador tren de borrascas nos dejó un invierno histórico: uno que se puede cuantificar en litros de agua suficientes para abastecer a la población de Galicia durante 113 años.

Hoy, cuando la tregua climatológica confiere un breve suspiro de lluvias camino ya de una cercana primavera, Galicia registra su primer fuego del año. Curioso. Uno que ha devorado en pocas horas 14 hectáreas de terreno en Navia de Suarna, en la comarca de Os Ancares, en plena provincia de Lugo.

El incendio se declaró ayer lunes en la parroquia de Vallo a las 15.48 horas y quedó extinguido a las 21.39 de la noche, tras una intensa intervención de los medios de extinción. En apenas seis horas, las llamas se llevaron por delante esas catorce hectáreas de monte, la mayor parte de superficie arbolada, en un entorno de alto valor ambiental y paisajístico.

Según la información facilitada por la Consellería do Medio Rural, el operativo desplegado fue amplio tanto por tierra como por aire. En las tareas participaron un técnico, seis agentes, nueve brigadas, siete motobombas, una excavadora, una pala y un helicóptero. La rápida movilización permitió dar por extinguido el fuego antes de que alcanzase mayores dimensiones en una zona especialmente sensible desde el punto de vista forestal.

El dato no es menor. Se trata del primer incendio forestal del año en la provincia de Lugo, y llega tras un invierno marcado por precipitaciones continuadas, embalses rebosantes y una sucesión de alertas meteorológicas prácticamente ininterrumpidas. La imagen de montes saturados de agua contrasta ahora con la realidad de un fuego que, en cuestión de horas, volvió a teñir de humo el paisaje en Os Ancares.

Aunque las lluvias han sido abundantes, la acumulación de biomasa y la presencia de masa arbolada pueden favorecer la propagación rápida de las llamas en determinados contextos. La combinación de jornadas más secas, viento puntual y vegetación disponible sigue siendo un cóctel de riesgo incluso tras meses de precipitaciones intensas.