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Limbo legal

Andrés Mountbatten-Windsor: Libertad bajo fianza no es lo mismo que libertad bajo investigación

El matiz jurídico que separa volver a casa con condiciones de volver a casa… sin saber cuándo terminará la espera. El limbo legal que podría cambiar el futuro del exduque de York

Portada de The Times que recoge el arresto de Andrés Mountbatten-Windsor LA RAZÓN

En el imaginario colectivo, salir de una comisaría tras haber sido detenido suele interpretarse como el primer paso hacia la normalidad. Una puerta que se cierra, una noche que termina y la promesa de que todo vuelve -más o menos- a su cauce habitual. Sin embargo, dentro del sistema penal británico, no todas las "liberaciones" significan lo mismo. Y la diferencia entre ser liberado bajo fianza y ser liberado bajo investigación puede ser, en la práctica, la diferencia entre vivir con un calendario… o vivir en un limbo.

Andrés de Inglaterra fue arrestado ayer a primera hora de la mañana y posteriormente liberado bajo investigación por la Policía de Thames Valley. Un término que, pese a sonar tranquilizador, está lejos de ser sinónimo de absolución o incluso de alivio.

Libertad bajo fianza

Porque esto no debe confundirse con cuando alguien es puesto en libertad bajo fianza.

Cuando una persona es liberada bajo fianza, su salida de la comisaría viene acompañada de condiciones específicas que debe cumplir desde el mismo momento en que abandona las dependencias policiales. Puede tratarse de restricciones de movimiento, prohibiciones de contacto o incluso limitaciones geográficas. Además, se le asigna una fecha concreta en la que deberá regresar a la estación de policía para presentarse formalmente. Hay, en otras palabras, un reloj en marcha.

Pero ser liberado bajo investigación funciona de manera muy distinta. Lo que generalmente significa para Andrés es que puede continuar con su vida diaria sin una fecha límite clara para su situación legal. No hay obligación de regresar a comisaría en un día determinado ni condiciones impuestas en el momento de su liberación. A efectos prácticos, puede retomar su rutina cotidiana.

Dicho esto, todavía está bajo investigación. La Policía mantiene abierto el caso, y los agentes seguirán reuniendo pruebas, tomando declaraciones o ampliando líneas de indagación. En cualquier momento, el exduque de York podría ser citado de nuevo para ser interrogado, algo que no resulta inusual en este tipo de procedimientos.

Y ahí reside el verdadero peso de esta figura legal: la incertidumbre.

No existe una cuenta atrás visible ni una hoja de ruta pública. No hay garantías sobre cuándo concluirá la investigación ni sobre cuál será su desenlace. Todo, en este momento, está en el aire.