Agitación mediática

La tormenta que sacude a Mette-Marit: víctimas de Epstein exigen respuestas a la princesa

Marina Lacerda, superviviente del financiero condenado, reclama explicaciones públicas tras conocerse los vínculos de la futura reina de Noruega con Jeffrey Epstein

La princesa Mette-Marit de Noruega
La princesa Mette-Marit de NoruegaGtres

Hay escándalos que no desaparecen con el paso del tiempo, sino que mutan, reaparecen y exigen nuevas explicaciones cuando parecían archivados. Esta semana, el nombre de Mette-Marit ha vuelto a situarse en el centro de la polémica después de que Marina Lacerda -una mujer estadounidense que asegura haber sido agredida sexualmente por Jeffrey Epstein entre los 14 y los 17 años- reclamara explicaciones a la Casa Real noruega desde Oslo.

"Debería empezar por ser honesta. Debería asumir la responsabilidad de las conversaciones que tuvo con este hombre involucrado en el tráfico y abuso de menores", declaró Lacerda en una entrevista emitida el martes 17 de febrero en el canal público NRK. La joven, visiblemente indignada, fue más allá al pasar frente al palacio real durante su estancia en la capital: "No había nada más en el círculo de Epstein que pudiera desacreditarlo, salvo su atracción por los niños. Así que creo que debería haber comprendido de inmediato que no debería haberle enviado mensajes. Ella también tiene hijos".

"No puede hablar"

Las palabras no tardaron en resonar en el seno de la monarquía escandinava. La esposa del príncipe heredero Haakon de Noruega se explicará, según aseguró el palacio en un comunicado fechado el pasado 6 de febrero de 2026. Pero no será inmediato. En medio de la agitación mediática, Mette-Marit necesita tiempo para recomponerse. "Entiende que mucha gente espera noticias suyas; lo encuentra perfectamente natural; le gustaría hablar con ellos, pero por el momento no puede", confirmó el futuro rey.

El príncipe Haakon y la princesa Mette-Marit de Noruega
El príncipe Haakon y la princesa Mette-Marit de NoruegaGtres

A la espera de una declaración formal, la princesa ha optado por enviar comunicaciones escritas tanto a organizaciones que han mostrado su desconfianza como a la propia Marina Lacerda. Tras conocer sus declaraciones en NRK, respondió con un mensaje que pretende marcar distancia con el pasado: "Me conmueven profundamente los testimonios de las numerosas víctimas de Epstein y les ofrezco todo mi apoyo. Es fundamental que sus voces sean escuchadas. Como mujer y madre, las acompaño".

En el mismo texto, añadía: "Jeffrey Epstein es responsable de sus actos. Debo asumir la responsabilidad por no haber investigado más a fondo sus antecedentes y por no haber comprendido antes qué tipo de persona era. Lo lamento profundamente y es una responsabilidad que debo aceptar".

Una frase que desde la publicación de los llamados archivos Epstein se ha convertido en el nuevo mantra de quienes, sin haber cometido delito alguno, orbitaban demasiado cerca de su universo. Y que ahora amenaza con erosionar la imagen pública de quien está destinada a convertirse en reina consorte de Noruega.