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Pareja

Angélica de la Riva: la (salvaje) voz cantante de Marcos de Quinto

La bella artista actúa en el Círculo de Bellas Artes este sábado

Marcos de Quinto y Angélica de la Riva Gtres

Hay hombres que han pasado media vida rodeados de focos, poder y titulares. Marcos de Quinto es uno de ellos. Ejecutivo global de Coca-Cola, político heterodoxo, personaje de conversación brillante y biografía sentimental intensa. Pero incluso los hombres más indomables acaban, a veces, rendidos ante una voz. En su caso, la de la cubano-brasileña Angélica de la Riva, soprano de belleza despampanante que este sábado prepara un recital estelar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid con un repertorio que mezcla bossa nova, bolero y canción portuguesa. La historia de ambos comenzó en Nueva York, en un escenario que parecía escrito por un guionista con gusto por la ironía: la Juilliard School. Fue un amigo común quien los presentó. De Quinto vio a Angélica por primera vez y, según ha contado después con su habitual desparpajo, aquella misma noche anunció en la cena que acabaría casándose con ella en 2017 y se casaron en la catedral de Cuenca. Nadie le tomó demasiado en serio. Hasta que ocurrió.

En portugués

En la boda intentó incluso aprender los votos en portugués, idioma materno de ella, nacida en Río de Janeiro, pero confundió una palabra y terminó transformando «enfermedad» en «docencia», provocando una carcajada general entre los invitados. Un pequeño desliz lingüístico que retrata bien el tono de la pareja: cosmopolita, irónico y poco solemne.

Marcos de Quinto y Angélica de la RivaGtres

Hoy viven en una finca madrileña en Torrelodones que algunos amigos describen, medio en broma, como la «casa-granja» de los De Quinto. Antes incluso de llegar a la vivienda un cartel advierte de la presencia de animales en libertad. Y no exageramos. Varios perros patrullan el jardín —entre ellos una imponente mastina que ejerce de guardiana— mientras otros animales de la finca se mueven con absoluta naturalidad por los alrededores, entre ellos varios gatos bengalíes, que parecen tigres. En medio de ese pequeño universo doméstico crece Sofía, la hija de la pareja, que con apenas seis años ha heredado el carácter brasileño de su madre y el sentido del humor de su padre. Por cierto, el nombre no es casual. Se lo pusieron en homenaje a la Reina de España. Marcos de Quinto tiene además otros tres hijos mayores de su relación con la productora cinematográfica Elena Mangada. También tuvo una relación mediática con la periodista Teresa Viejo.

Gatos tigre por la finca

El contraste entre ese paisaje casi rural y la figura de Angélica resulta, en cierto modo, encantador. Alta, elegante, con una belleza atractiva , muy brasileña, podría pasar fácilmente por una actriz de cine clásico. Pero basta escucharla cantar para comprender que su verdadera identidad está en la música.

Soprano de técnica sólida y registros amplios, Angélica de la Riva posee una voz que se mueve con naturalidad entre mundos aparentemente distintos. Puede interpretar repertorio lírico, deslizarse hacia el bolero o dejarse llevar por la cadencia melancólica de la bossa nova. En su biografía confluyen varias tradiciones musicales: la formación clásica y la sensibilidad latinoamericana que forma parte de su historia personal.

Quienes la han escuchado en directo hablan de una presencia escénica serena, elegante, sin estridencias. Ha actuado en espacios culturales como la Casa

de América y participa con frecuencia en conciertos de carácter benéfico, donde su voz adquiere también una dimensión solidaria.