Turbulencias

"Mónaco prohibido", el libro que golpea al Palacio de Mónaco: citas furtivas, un apartamento y otras "disfunciones"

Claude Palmero, antiguo administrador del patrimonio del príncipe, reconoce que tuvo acceso a información que preferiría no haber conocido

La princesa Charlene y Alberto de Mónaco
La princesa Charlene y Alberto de MónacoGtres

El Principado de Mónaco vuelve a estar en el punto de mira. Un libro recién publicado ha reavivado el interés mediático por la relación entre Alberto II de Mónaco y su esposa, Charlène de Mónaco, al presentar un retrato muy distinto del que trata de lucir la pareja.

El autor de la obra, titulada "Mónaco prohibido", es Claude Palmero, antiguo administrador del patrimonio del príncipe. Durante más de dos décadas, este hombre gestionó las finanzas y numerosos asuntos confidenciales de la familia Grimaldi, lo que le otorgó un conocimiento privilegiado del funcionamiento interno del palacio.

El confidente rompe su silencio

Palmero desempeñó un papel clave en la gestión económica del principado tanto bajo el reinado de Rainiero III de Mónaco como durante el de su hijo Alberto II. Asegura en el libro que decidió contar su versión de los hechos tras su abrupta destitución en 2023.

Según explica, el manuscrito fue preparado con gran discreción para evitar posibles acciones legales que pudieran impedir su publicación. El proceso se llevó a cabo sin filtraciones ni comunicaciones electrónicas, revisado únicamente por un círculo muy reducido de colaboradores.

Carolina, Alberto y Estefanía de Mónaco
Carolina, Alberto y Estefanía de MónacoGtres

En entrevistas concedidas con motivo del lanzamiento del libro, Palmero ha reconocido que durante años tuvo acceso a información que preferiría no haber conocido. Con su relato, quiere defender su reputación y denunciar lo que considera disfunciones dentro del sistema político y económico del principado.

Entre las afirmaciones que más atención han suscitado se encuentran las referidas a la vida privada del príncipe y su esposa. Palmero dice que, apenas un año después de la boda celebrada en julio de 2011, tuvo que intervenir para recuperar imágenes comprometedoras del soberano junto a otra mujer.

Una vida encubierta

También asegura que en aquel periodo se llegó a alquilar discretamente un apartamento destinado a facilitar los desplazamientos privados del príncipe lejos del palacio. En el libro, el exadministrador describe una realidad que, según él, contrastaba con la imagen pública cuidadosamente proyectada por la familia principesca.

Alberto y Charlène de Mónaco, junto a sus hijos en la vuelta al cole
Alberto y Charlène de Mónaco, junto a sus hijos en la vuelta al coleRedes sociales

En sus páginas, Palmero sugiere que la vida de la princesa Charlène dentro del entorno palaciego resultó especialmente difícil. Según su opinión, la exnadadora sudafricana habría tenido que adaptarse a un universo completamente nuevo y complejo, muy distinto del que conocía antes de su matrimonio.

La historia entre Alberto y Charlène comenzó a principios de la década de 2000. La entonces nadadora olímpica sudafricana conoció al príncipe en Mónaco durante una competición deportiva. Con el paso de los años mantuvieron una relación discreta que solo se hizo pública en 2006, cuando aparecieron juntos en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín 2006.

El príncipe Alberto II de Mónaco habla junto a la princesa Charlene de Mónaco en el altar durante su boda católica en el Patio de Honor del Palacio Real de Mónaco
El príncipe Alberto II de Mónaco habla junto a la princesa Charlene de Mónaco en el altar durante su boda católica en el Patio de Honor del Palacio Real de Mónacolarazon

Cinco años después, en julio de 2011, la pareja celebró una boda que fue seguida por millones de espectadores en todo el mundo. Para muchos observadores, aquel enlace representó el inicio de una nueva etapa para la monarquía monegasca.

Sin embargo, desde el principio existieron voces críticas que cuestionaron la solidez de la relación. El pasado sentimental del príncipe y la diferencia de edad entre ambos, de casi dos décadas, alimentaron durante años las especulaciones.

Un testimonio polémico

Las revelaciones de Palmero se producen en un contexto de fuerte tensión judicial. Tras su destitución del palacio en junio de 2023, el antiguo gestor ha sido objeto de varios procedimientos legales impulsados por el entorno del principado. Él defiende que su salida fue consecuencia de desacuerdos sobre la gestión del poder económico en Mónaco, particularmente en relación con los intereses inmobiliarios que operan en el territorio.

El exadministrador afirma haber sido víctima de campañas de desprestigio, filtraciones de datos y múltiples investigaciones judiciales. A pesar de ello, insiste en que su objetivo con la publicación del libro es esclarecer lo ocurrido durante sus años en el corazón del poder monegasco.

La publicación pone de nuevo en entredicho la transparencia en el principado y la verdadera naturaleza de las relaciones dentro de su cúpula política. Mientras algunos consideran que el testimonio de Palmero podría arrojar luz sobre el funcionamiento interno de Mónaco, otros lo interpretan como la reacción de un antiguo colaborador resentido tras su salida del palacio.

En cualquier caso, el libro vuelve a situar en el centro del foco mediático a la pareja formada por Alberto y Charlène, cuya imagen pública se enfrenta ahora a una nueva ola de interrogantes.