Franqueza
Isabel Coixet: "Las feas envejecemos mucho mejor"
Con su habitual naturalidad, la cineasta reflexiona sobre la edad y los estereotipos que pesan sobre las mujeres en el cine y la forma distinta en que lo han afrontado algunas figuras, desde Greta Garbo hasta Frances McDormand

Recientemente Isabel Coixet habló sobre el envejecimiento. Fue durante su participación en el pódcast Malas Personas, donde reflexionó de forma personal y explícita sobre cómo vive su propia edad y lo que implica hacerse mayor.
En esa conversación, Coixet, de 65 años, sinceró con Victoria Martín sobre cómo percibe el paso del tiempo en su vida y carrera y mencionó experiencias íntimas relacionadas con la madurez personal y profesional, en sus relaciones o en el trato social hacia ella a medida que envejece.
Sin nostalgia de lo que fuiste
Una de sus reflexiones no tardó en hacerse viral: "Las feas envejecemos mucho mejor. ¿Por qué? Porque no tienes nostalgia de lo que fuiste. No tienes por qué sentirte nostálgica. Es súper práctico. Lo recomiendo". Su interlocutora le recordó cómo las mujeres muy guapas del cine "siempre han tenido esos problemas cuando envejecían, de encerrarse, de no querer salir más".
Coixet mencionó a Greta Garbo. La actriz se retiró de la vida pública al llegar a la madurez. Después de su última película, "Two-Faced Woman" (1941), decidió abandonar Hollywood a los 36 años y prácticamente no volvió a actuar ni a dar entrevistas. Pasó sus últimos años en Nueva York evitando casi por completo la atención de los medios y rara vez asistió a eventos sociales. Este aislamiento se volvió parte de su leyenda. Se decía que apenas interactuaba con el mundo exterior y que protegía su vida personal con extremo celo. Su retiro no fue solo por cansancio o desilusión con la industria, sino que también reflejaba su personalidad perfeccionista.

Frente a Garbo, Coixet expuso el caso de la actriz naturalista Frances McDormand, premiada por la Academia del Cine. "Es increíble. Va a los premios y no se peina, de la cual tomo ejemplo. Que va como le da la gana, que si va en chándal a coger un Oscar… ¿Y…? ¿Cuál es vuestro problema?"

Confiesa que "todo el rato" le preguntan a ella por qué no se peina. "Y cuanto más me lo dicen, también tengo el punto de niña de siete años rebelde. Por más que me lo digáis, me voy a despeinar más. A mí me da igual".
No cree que las imposiciones de Hollywood sean más fuertes que en España. "Esto es según lo creas tú. Y hay un momento en que las mujeres también tenemos que decir: Vale, la mirada masculina, pero tenemos que pasar…”